Australia es una isla grande y diversa, con una superficie de 7,7 millones de
kilómetros cuadrados (casi tres veces la superficie de la Argentina), que
recorre desde los trópicos hasta latitudes templadas. Sin embargo, la mayoría de
sus 20 millones de personas (la mitad de la Argentina) viven en la zona costera,
ya que el interior -que ocupa el 70% de la masa terrestre- es una zona árida que
concentra sólo el 2% de la población.
Acorde con su diversidad de climas y suelos, el ganado de Australia –28 millones
de cabezas- incluye una amplia gama de razas, que pasta en una multiplicidad de
operaciones que van del rancho más grande, con más de 500.000 cabezas en 22
estaciones (en el norte de Australia), hasta los 40.000 productores con menos de
100 cabezas cada uno (sobre todo en las áreas del sur).
Como la Argentina, Australia tiene más ganado que personas y a pesar de que el
consumo promedio de carne es de 38 kg/persona, más de dos tercios de la carne
producida se exportan. Australia provee de una amplia variedad de productos
cárnicos a más de 100 mercados en todo el mundo.
Este interés en la exportación, aunado a la seguridad alimentaria y la ausencia
de enfermedades, explican porqué Australia ha logrado mantener su posición como
exportador más grande del mundo con tan solo 28 millones de cabezas (3% del
ganado mundial). Las normas australianas de sanidad, higiene y exportación se
establecieron para satisfacer los más estrictos requisitos internacionales de
importación (que fundamentalmente provienen de los Estados Unidos, la Unión
Europea y Japón).
La industria ganadera australiana actualmente atraviesa un raro período de altos
precios sostenidos, si bien la actual sequía de cuatro años ha afectado
severamente los ingresos de muchos productores (sobre todo los pequeños). El
incremento de más del 20% en la demanda de carne de los consumidores de los
Estados Unidos y Australia, la extraordinaria demanda de Japón y Corea (debido a
las prohibiciones derivadas de la encefalopatía espongiforme bovina en la carne
de los Estados Unidos), la restricción en el abastecimiento de carne en la
cuenca del Pacífico (debido a la liquidación de rodeos y a las sequías) han
mantenido los precios del ganado muy por encima de los promedios históricos
desde el año 2000.
Una de las claves del éxito de la exportación de carne australiana se debe a los
programas de integridad y calidad del producto, promoción y marketing, e
investigación y desarrollo (I &D). Estos programas constituyen un buen ejemplo
de cooperación industria/gobierno y productor/procesador. La cooperación
gobierno / industria comenzó en 1936 con la formación del ente gubernamental, la
Junta Australiana de Carnes, cuya principal tarea fue administrar el comercio
cárnico con el Reino Unido, con una limitada actividad promocional. Las
actividades de la Junta se financiaban con un gravamen sobre las exportaciones y
el directorio estaba formado por representantes de los productores, procesadores
y exportadores de carne, más un representante del gobierno.
A partir de 1964, el impuesto a la exportación se sustituyó con el impuesto al
ganado faenado (pagado por los productores) y a la carne producida (pagado por
los procesadores). En 1977, la Meat and Livestock Corporation (Corporación de
Ganadería y Carnes -AMLC) reemplazó a la Junta de Carnes y anunció el inicio de
importantes actividades promocionales para la industria. La AMLC era un
organismo autónomo con un Directorio independiente que recibía fuerte
colaboración de la industria en el área de planificación y operación.
El origen del alcance actual de los programas de promoción encarados por la Meat
and Livestock Australia (MLA) entre 1985 y 1998 han de encontrarse en el extenso
trabajo realizado por la AMLC y su organismo hermano de investigación – la
Corporación de Investigación Cárnica (MRC). La planificación y dirección del
trabajo de la AMLC se rigió por Planes Estratégicos Trienales y Planes
Operativos Anuales, todos ellos preparados en colaboración con la industria
(principalmente con los representantes de los productores y procesadores).
En 1998, el gobierno australiano acordó un cambio radical en el ámbito de las
promociones, transformando en voluntario el gravamen a los procesadores y
creando una nueva empresa privada, la Meat and Livestock Australia (MLA),
formada para hacerse cargo de la promoción e investigación en representación de
los productores. El gobierno continúa cobrando a los productores los A$3.50
obligatorios (alrededor del 0,4% del actual valor promedio de venta) por cada
animal vendido. Como se trata de empresa privada de propiedad de los
productores, el gobierno otorgó a MLA la facultad de gastar discrecionalmente
este dinero, excluyendo la porción utilizada en prevención de enfermedades de
los animales y en control y monitoreo de residuos químicos, que está a cargo de
entes gubernamentales.
El gobierno federal conserva el control de los asuntos relacionados con la salud
e higiene humanas, el control químico y de enfermedades de los animales, y las
licencias para exportación. Además, los nuevos ordenamientos confían al gobierno
la administración de las cuotas de carne para la Unión Europea y los Estados
Unidos.
Según el nuevo ordenamiento, son los grupos industriales (productores,
procesadores y exportadores) quienes desarrollan el Plan Estratégico para la
Industria Cárnica (MISP), que define la visión y dirección general de las
actividades de promoción de MLA. Los productores también fijan el nivel de los
gravámenes a pagar por transacción durante la Asamblea General Ordinaria de MLA.
Luego, Meat and Livestock Australia (MLA) y los grupos de productores (el
Consejo Ganadero de Australia y la Asociación de Lot Feeders de Australia)
acuerdan los objetivos que se han de fijar en el Plan Estratégico para la
Industria para cada una de las áreas, y MLA determina qué acciones se tomarán a
través de su Plan Corporativo Trienal y cómo se alcanzarán tales objetivos a
través de los Planes Operativos Anuales.
El Plan Estratégico de la Industria Cárnica detalla la visión de crecimiento
sustentable, de competitividad internacional y rentabilidad, y define los
objetivos (llamados Imperativos Estratégicos) para las siguientes áreas:
1. Producto
a. Seguridad alimentaria
b. Calidad comestible
2. Cadena de abastecimiento
a. Eficiencia de la totalidad de la cadena
b. Preocupaciones de la comunidad
3. Mercados y consumidores
a. Promoción local e internacional
b. Acceso al mercado
c. Agregado de valor
El programa de seguridad alimentaria incluye control de enfermedades y de
residuos químicos, la identificación del ganado / trazabilidad del producto
(Sistema Nacional de Identificación de Ganado y Declaraciones del Vendedor) y el
aseguramiento de la calidad (Aseguramiento de la Producción de Ganado, incluido
el cuidado del ganado); es la clave para mantener el acceso y la demanda del
usuario final en mercados clave del Asia y de Norteamérica.
Para mejorar la calidad comestible de la carne, MLA realizó entre los
consumidores una de las pruebas sensoriales más grandes del mundo, cuyo
propósito era identificar las claves de la terneza. El resultado fue un sistema
revolucionario de tipificación llamado “Meat Standards Australia (MSA)”. Se
trata de normas que garantizan la terneza a través de un sistema que cubre de
“la tranquera al plato” y que asegura que la producción, el transporte, el
procesamiento, la refrigeración, la venta minorista y la cocción del producto
son apropiados.
Para mejorar la eficiencia de la totalidad de la cadena, MLA dedica alrededor
del 50% de sus fondos a I&D; gran parte de la investigación y desarrollo es
investigación en el establecimiento del productor. Estos proyectos incluyen
investigación orientada a acelerar el mejoramiento genético, prevenir
enfermedades y controlarlas, mejorar la gestión de los feed lots y mejorar las
pasturas como así también capacitar al productor y mejorar las iniciativas de
gestión.
MLA también tiene importantes programas dedicados a las preocupaciones de la
comunidad, tales como mejorar el bienestar animal, disminuir las emisiones de
gases invernadero/metano, mejorar la disposición de efluentes y el desmonte del
terreno.
MLA realiza una extensa actividad de marketing y promoción en cada uno de los
principales mercados internacionales de Australia, tanto a nivel comercial
(exportadores e importadores) como de los usuarios finales (por ej., en
restaurantes y tiendas departamentales), haciendo también publicidad a este
nivel.
En los últimos años, el elemento principal sobre el que MLA basa la promoción
para el consumo local de carne ha sido la nutrición. MLA estableció una comisión
de funcionarios gubernamentales, eminentes científicos, nutricionistas y
médicos, que debía analizar en detalle las evidencias y así llegar a una
conclusión sobre los atributos nutricionales de la carne roja (buenos y malos).
El informe independiente que surgió de la comisión es el aval más fuerte que
podría desearse a favor de la carne roja: un decidido apoyo a los beneficios que
brinda en favor de la salud. MLA comunicó estos hallazgos clave a médicos y
profesionales relacionados con la alimentación y la salud (bajo el lema de
‘Carne Roja, Siéntase Bien’), y, más recientemente, a los consumidores
(incluyendo algunas propagandas en televisión que ganaron premios
publicitarios).
Casi todos los mercados para la carne australiana están sujetos a fuertes
barreras comerciales, incluidos los aranceles para las cuotas de los Estados
Unidos y Canadá, los aranceles de Japón que están en un 38,5%-50%, el arancel
coreano del 40%, el mejicano del 20%-25% y la cuota de la Unión Europea de 7.000
toneladas. Asimismo, hay numerosas cuestiones técnicas y comerciales que
restringen y distorsionan el comercio en muchos de los 100 mercados australianos
en todo el mundo. Por lo tanto, mejorar el acceso al mercado es uno de los
principales objetivos del Plan Estratégico MISP y de MLA, y en este sentido la
actual Ronda de Negocios de la OMC y el conjunto de Acuerdos Bilaterales de
Libre Comercio constituyen el centro de la atención para el 2005.
Ahora que los consumidores australianos están más ocupados que nunca, la
conveniencia es un factor de decisión principalísimo cuando se elige una comida.
Por lo tanto, Meat and Livestock Australia está apoyando la innovación con miras
a producir nuevas comidas en base a carnes rojas.
Peter Weeks, Meat and Livestock Australia