Se presentó una conferencia sobre la historia del concepto de paradigma en la
ciencia y la agricultura. Durante la ponencia se precisó que los nuevos sistemas
de producción tienen grandes ventajas y serán adoptados en pocos años por
quienes hoy los critican
La primera jornada del XIII Congreso de AAPRESID, que se desarrolla en la
Bolsa de Comercio, contó con la presencia exclusiva de Otto Solbrig, profesor
emérito de biología evolutiva de la Universidad de Harvard (EEUU) y destacado
Ecólogo argentino, estudioso de la producción de alimentos y su relación con el
ambiente.
En la oportunidad Solbrig disertó sobre “La historia del concepto de paradigma
en la ciencia y la agricultura” retomando las ideas fuerza del filósofo de la
ciencia Thomas Kuhn, quien en sus estudios trabajó sobre la manera en que van
cambiando las ideas científicas a través del tiempo.
“Cuando Victor (Trucco) nos incita a “cambiar de paradigma” no nos está pidiendo
que usemos un nuevo ejemplo sino ideas y maneras nuevas de ver las cosas”,
relató Solbrig y utilizó diversas analogías de revoluciones científicas
resistidas en la historia, para explicar porque todavía hoy existen productores
que se niegan a incorporar las nuevas tecnologías en la agricultura.
“Cuando Newton propone sus leyes de la gravedad que explican el movimiento de
los diversos astros, encontró resistencia. Otros ejemplos que crearon
controversia son la introducción de la teoría de la evolución o la deriva de los
continentes. Lo que las “revoluciones científicas” demuestran es que la ciencia
al igual que cualquier otra actividad humana es influida por las características
humanas de celos, competencia por el poder e intereses personales”.
En sintonía con la idea que propone AAPRESID en este nuevo congreso, el profesor
retomó las ideas de Kuhn y habló de la revolución científica que significa la
incorporación de la Siembra Directa en los sistemas productivos.
Según explicó Solbrig, un análisis de la dinámica que acompaña la introducción
de nuevas tecnologías, muestra la misma dualidad de “innovadores” y
“conservadores” aún en casos en que las nuevas técnicas son superiores. “¿Por
qué sólo 50% aproximadamente de los agricultores pampeanos han adoptado la
siembra directa? ¿Y porqué de esos que la aceptan más de la mitad continúan
arando sus campos cuando plantan maíz negando las ventajas del sistema de
siembra directa? Se me dirá que se debe a razones económicas, o que la siembra
directa no funciona con maíz, pero la
verdad es que siempre ha habido resistencia a la introducción de nuevas
tecnologías.
El especialista remarcó que en la actualidad estamos viviendo una revolución
agrícola, de la cual la siembra directa es sólo un aspecto. Otros son la
biotecnología, la organización en redes, y los nuevos mecanismos de manejo de la
propiedad. “La agricultura se ha trasformado en agronegocio y nuevamente
experimentamos una enorme oposición, con predicciones de envenenamiento
colectivo y desastres ecológicos debido a las nuevas variedades biotecnológicas;
de pauperización del campesinado; de las consecuencias sociales de la
desaparición del pequeño agricultor y hasta oímos hablar de problema con la
siembra directa. Pero como con otras revoluciones agrícolas a medida que los
nuevos sistemas muestren ventajas serán adoptados y dentro de cincuenta o cien
años éste será otro capítulo en la historia”, sentenció.
En ese sentido, recordó los distintos cambios que se dieron en la historia de la
agricultura. El mayor de ellos, la adopción de maquinaria agrícola en el siglo
XIX que fue resistido sobre todo por los trabajadores rurales que durante un
tiempo se dedicaron a destruir la maquinaria, sin saber que este cambio
resultaría en mucho mas oportunidades laborales bien remuneradas que las que
existían.
Sin embargo, Solbrig reconoció que las oposiciones a los cambios de paradigmas
juegan un rol muy importante: “Los críticos de la biotecnología agrícola han
señalado peligros en esta nueva tecnología que ha obligado a desarrollar un
sistema riguroso de controles; las críticas a la explotación de la mano de obra
hace que haya leyes laborales y una conciencia de la importancia del trabajador
por parte del capital. Los que critican la siembra directa hacen que pongamos
más atención en reducir la compactación”.
Finalmente, el ecólogo felicitó a las autoridades de AAPRESID por haber
introducido el concepto de paradigma en el léxico argentino y concluyó su
ponencia augurando un cambio real de paradigma en Argentina.
Al término de la exposición se realizó un emotivo homenaje al recientemente
fallecido Franceso di Castri, uno de los más destacados ideólogos de AAPRESID,
que durante largos años acompañó el proceso de trabajo activo para desarrollar
la siembra directa.