Marcos Rodrigué expuso el modelo de gestión que rige el funcionamiento de la empresa cordobesa. Además, analizó el escenario actual para el sector y la conformación de alianzas estratégicas para el futuro

El Gerente del Grupo La Redención – Sofro de Córdoba, Marcos Rodrigué participó de la conferencia “Hacia una nueva gestión de la empresa agropecuaria”. Durante el encuentro, el productor compartió con el auditorio información sobre el modelo de gestión con el que trabaja la empresa cordobesa.
Rodrigué realizó un recorrido histórico y analizó cómo los distintos momentos políticos y económicos del país afectaron el desarrollo del grupo La Redención. En ese sentido indicó que en la década del ’70 la producción se veía afectada por los altos costos, la baja tecnología y la escasez de créditos. La década del ’80 estuvo signada por la conformación del grupo CREA – Monte Buey – Inriville y la incorporación del Ingeniero Rogelio Fogante como asesor técnico, que implicó un cambio de mentalidad en la producción agrícola ganadera con la incorporación de la siembra directa. Rodrigué recordó la crisis de hiperinflación bajo el gobierno de Raúl Alfonsín y la inexistencia de respaldo de los bancos privados para ayudar al sector. Frente a ese panorama la empresa vislumbró su primer desafío ¿recluirse o crecer? la segunda opción implicaba necesariamente aumentar la escala.
La década de los ’90, signada por la estabilidad política y económica, permitió a la empresa la incorporación de la biotecnología y la posibilidad de trabajar con siembra directa en el 100% de la superficie. De esta manera comenzó la tercerización de labores y el crecimiento horizontal en campos alquilados. Colaboró con esta situación el financiamiento de las empresas proveedoras de insumos y la aparición de la Banca Privada.
El gerente del grupo La Redención – Sofro, relató que hacia fines de la década empezaron a pensar en un modelo de organización y los primeros pasos fueron
delegar responsables técnicos por zonas y áreas de trabajo.
Luego de la crisis del gobierno de Fernando De la Rua, la empresa tuvo que afrontar la ausencia de financiamiento y elaborar una estrategia para resolver los conflictos.
Hoy la empresa tiene como misión “producir materia prima de manera eficiente, generando ganancias de acuerdo a las inversiones y esfuerzos, con enfoque social para lograr una mejor calidad de vida para la gente que trabaja con nosotros y para la comunidad, ambientalmente sustentable, para la conservación del suelo y el hábitat en el que se desarrollan nuestros procesos productivos, en base a la incorporación de conocimientos y de relaciones sólidas con diferentes actores de la cadena”, explicó el gerente del grupo.
Rodrigué también se refirió a la visión del grupo cordobés para el 2015 y al respecto señaló que el objetivo es “ser la mejor empresa del sector agropecuario, en la producción de granos y especialidades, agregando valor a través de procesos de elaboración y exportación de nuestros productos”.
Para cumplir con ese propósito destacó la importancia de la motivación en el hacer, el trabajo en equipo así como también la perseverancia y el compromiso con el cliente y con la gente que trabaja en la empresa.
Este grupo, del que dependen 300 familias, remarca la necesidad de incentivar el desarrollo de sus empelados y por su gestión en recursos humanos fue acreedor este año del segundo premio DOW al Desarrollo de los RRHH en el sector agropecuario, que otorga la Secretaria de Agricultura de la Nación
Rodrigué expresó la importancia de la Responsabilidad Social Empresaria y aseguró: “El compromiso con la productividad, con la generación de riquezas, con el medio ambiente y con la gente, es nuestro principal objetivo, hoy y para el futuro”. En ese sentido, habló de la Fundación que tiene el grupo La Redención – Sofro para canalizar aportes en temas educativos y solidarios, de la generación de trabajo genuino y digno que desarrolla la empresa, de la necesidad de implementar las normas ISO 14000 y 18000 y de participar activamente en Instituciones, Aapresid, Aacrea, Bioceres, Junta Vecinal.
En relación al escenario actual, Rodrigué advirtió sobre la inestabilidad y la falta de política de largo plazo y de financiamiento de proveedores de insumos. Además indicó como desventaja un aumento en los costos de producción y en las retenciones y la falta de préstamos de los bancos, que no lo hacen a más de un año.
Sobre el futuro, Rodrigué se mostró optimista y vaticinó un crecimiento ilimitado. Claro que, para ello, reconoció que es necesario realizar Alianzas estratégicas y redes con un criterio de “innovación, diversificación de riesgo, espíritu emprendedor, posibilidad de crecimiento, agregando valor a través del trabajo en equipo.”
Las aliados estratégicos deben ser, según Rodrigué, los
Propietarios de campos, las empresas proveedoras, los bancos y contratistas, que deben colaborar con el emprendimiento agropecuario.
“Una Visión de Futuro sin acción, es sólo un sueño. Una acción sin visión de Futuro, carece de sentido. Una Visión de Futuro puesta en práctica, puede cambiar el Futuro”, concluyó el productor del grupo La Redención – Sofro de Córdoba.