Durante su disertación el profesional enfatizó la importancia de valorar a la persona en todas sus dimensiones para permitir una mayor productividad y compromiso con la empresa.
En el marco del XIII Congreso de AAPRESID, el profesor Enrique di Lucca
presentó hoy una conferencia sobre “la gestión de recursos humanos y la
transformación”. Durante su ponencia hizo un recorrido teórico de los últimos
cien años de administración y esbozó conceptos clave para encontrar nuevas
formas de gestión de personal en la actualidad.
El especialista en asesoramiento y capacitación de recursos humanos desarrolló
las nociones básicas de la teoría holística, que plantea como principal tarea de
la gestión, lograr que la misión sea realizada por las personas en armonía con
el todo. De allí la necesidad de volcar la atención sobre el ser humano y su
transformación.
Di Lucca remarcó la necesidad de agregar calidad de vida a la productividad: “Se
trata de incorporar el Ser en el hacer, porque el hacer sin el ser involucrado,
pierde fuerza, pierde realización, generando disminución de la productividad”.
De manera didáctica y alentando la participación del auditorio, el especialista
expresó que la gestión debe trabajar sobre el talento y la transformación de las
personas para permitir que ellas crezcan como seres humanos completos, y vean
sus actividades como misiones en las que se involucren emocionalmente. Noción
que se define como gran diferencial de la tarea, que puede ser hecha sin ningún
tipo de compromiso y sentido.
“Estamos intentando reconstruir el hombre que fragmentamos, recomponerlo como un
todo, donde productividad no puede más suceder sin compromiso, calidad de vida y
sentido”, aseguró di Lucca.
Además, remarcó que encuentros como los que organiza AAPRESID son fundamentales
para entender la urgencia de un cambio de paradigma. “Es necesario tomar coraje
para convertir las limitaciones en oportunidades. Después, hace falta
perseverancia y práctica, pero para primero hay que darse cuenta de lo que no se
sabe, de lo que no se conoce para poder avanzar”.
“Estamos saliendo de la gestión basada en el control, que hace que el
rendimiento, la comunicación, la remuneración-recompensa, la formación, la
información y otros sistemas básicos supriman el talento y el desarrollo del ser
humano, haciéndolo sentirse maniatado, infravalorado y poco inspirado”, afirmó
di Lucca y agregó que es necesario entrar en este nuevo paradigma donde el
desarrollo del talento de las personas abre espacio para el diálogo, la
confianza, la creatividad, el sentido de equipo y un increíble poder de
realización y crecimiento.
Sobre el final el especialista en recursos humanos exhortó a las empresas a
ocupar un lugar en la historia de la transformación de las organizaciones,
incorporando esta teoría en la gestión. “La estructura innata de las
organizaciones son las personas”, dijo di Lucca y apeló a la necesidad de que
todas las empresas, independiente de su tamaño o estructura, asuman el
compromiso con su gente de facilitar su desarrollo, como medio indispensable
para su propio crecimiento.
“Vamos a prepararnos para una era de intenso desarrollo, donde el conocimiento
va abriendo camino para la sabiduría de forma que el respeto, la dignidad, el
trabajo y la calidad de vida, sean los pilares del crecimiento de nuestra
sociedad, apenas no nos olvidemos que esta sólo será posible cuando nuestras
cuatro dimensiones (cuerpo, mente, corazón y espíritu) estén desarrolladas
equitativamente”, concluyó.