Cuando se impuso la constitución liberal de 1853 se mantuvo una seguridad jurídica que convirtió al país en el más rico de América Latina. De acuerdo a su opinión sin esas generaciones lúcidas podríamos haber sido como Ucrania, que tiene una tierra muy fértil y sin embargo es pobre, llegando a pasar períodos de hambre en la época del comunismo. “Argentina no tiene epidemias, hambrunas ni conflictos estructurales. Tiene una población culta, pero no alcanzamos la prosperidad porque abandonamos el buen camino y se perdió la estabilidad jurídica, aseguró Aguinis y agregó: “En Argentina defender la propiedad privada es inaceptable, soñamos con ilusiones caducas y no se puede hablar de capitalismo. Discutimos cosas que en Europa no se discuten más, ni siquiera en Europa del Este. Hay ideas zombis, que deberían estar muertas y siguen vivas”. “En Argentina se corrompe la transparencia competitiva. Es más importante ser amigo del poder que producir con excelencia y así no podemos exportar con gran éxito. En educación no se piensa en excelencia, en premiar al mérito, se piensa en salarios y otras cosas”, afirmó Aguinis mientras añadía con seguridad: “Con competencia se logran productos excelentes, pero tiene que haber dirigencia que no sea tan loca, que pone impuestos en vez de auspiciar exportaciones”. Coincidiendo con uno de los conceptos de Andrés Santa Cruz, se preguntó: ¿Cómo Argentina no logra imponer productos que se identifiquen como argentinos? En Chile entendieron que no se vende una marca sino que cuando se exporta se vende el país. Por eso para exportar vinos Chile creó la marca “Wines of Chile” que permitió que desde 1978 a 2003 las ventas al exterior de vinos aumentaran 73 veces. Eduardo Van der Kooy en su análisis de la situación del país dijo: “con la crisis fracasó un sistema institucional que nació con muchas debilidades en 1983. Después de la crisis del 2001 parece que hay cosas que están cambiando y es importante que la sociedad se haya resistido a la tentación de cualquier salida autoritaria. El derrumbe hizo aflorar una virtud de conjunto que escaseaba, se rehizo una cadena solidaria, ausente en los noventa. Argentina tiene una estructura fiscal ineficiente e inequitativa y en la recomposición tributaria ayuda un cambio en las conductas colectivas que entienden que sin ese principio no hay país posible”. El periodista enfatizó que hay debilidad de ideas, que se discute sobre la hegemonía del gobierno, sobre el poder del presidente y no sobre si hay oposición. “Lo único que hay es un poquito de gobierno, todo lo demás está por hacerse”. “Hoy por primera vez de izquierda a derecha se habla de pobreza y trabajo, antes eran temas teñidos de ideología, afirmó Van der Kooy y agregó: “después de muchos años se habla de economía real, sobre la falta de crédito y vemos cómo resurgieron actividades económicas que estaban agonizando o desaparecidas”.