Bioenergía
También mostraron los avances locales que se desarrollan en la temática y las diferentes alternativas para que los productores puedan sumarse al negocio. Los especialistas destacaron el papel de Argentina en relación a los biocombustibles. “Es el principal referente mundial”, remarcaron. También hablaron del desafío en la producción de etanol y los cambios para la industria.
En el marco del XVIII Congreso Aapresid, “El cuarto elemento” -que se
desarrolla en el Salón Metropolitano de Rosario con más 2500 personas-, se llevó
a cabo el panel sobre Bioenergía con la participación de tres de los referentes
más destacados del país: Jorge Hilbert (Bioenergía INTA), Héctor Huergo (Pte. de
la Asociación Argentina de Biocombustibles) y Gustavo Idígoras (ex consejero
agrícola de Argentina en la UE).
Ante una sala colmada de público en la tarde del jueves, el ingeniero agrónomo y
referente de Clarín Rural, Héctor Huergo (Pte. De la Asociación Argentina de
Biocombustibles) señaló contundente para iniciar su ponencia: “Está pasando el
tren y lo dejamos pasar”. Y se preguntó: “¿Nosotros qué podemos hacer por el
desarrollo de los biocombustibles? Hicimos bastante poco, pero sin salir a la
cancha íbamos ganando por goleada”, disparó.
Para Huergo, la Ley en Argentina es muy buena y en los próximos meses –además de
las nuevas inversiones de los bio en el sector de oleaginosas y en el azucarero-
se sumarán otros sectores cerealeros, “por el ingreso de nuevas materias
primas”.
“Pasamos de la era de los excedentes a la era de la escasez”, señaló el
presidente de la AAB para marcar el recorrido histórico en la producción de
alimentos en el país. Luego refrescó las variaciones en el precio del petróleo y
la realidad: “se está empezando a acabar”, y recordó los últimos acontecimientos
que se conocieron en el mundo. “La explosión de la plataforma petrolera del
Golfo de México fue más que contundente para explicar el fracaso de ese tipo de
estructuras en el medio delñ mar”, expresó. También mencionó el caso –parecido-
de China con la explosión de dos oleoductos en el puerto chino de Dalian, hace
apenas una semana., y recordó que ese puerto es el que operaba con nuestro país
en la exportación de aceite de soja.
Según Huergo, hay un antes y después de los tremendos acontecimientos, además de
las otros aspectos mencionados, y se puede pensar que “habrá una moratoria en
este tema. Habrá mayores controles de los organismos internacionales, y sobre
todo la garantía para que haya tecnología adecuada”.
En términos futboleros, Huergo hizo referencia a que “el partido aún no empezó,
pero Argentina ya lo tiene ganado. Porque somos el primer exportador de aceite
de soja del mundo. Nadie puede competir con el aceite argentino y por eso somos
el mayor foco de biodiesel del mundo. Además, mencionó las plantas de la región,
como las de San Lorenzo, Puerto Gral. San Martín, etc.
En relación al etanol – biocombustible a base de maíz, caña de azúcar u otros
granos-, el ingeniero y presidente de la Asociación de Biocombustibles, sostuvo
que “es el gran desafío, es ahí donde habrá que apuntar los cañones y donde
tenemos la gran posibilidad”. Por eso recordó que hay 10 millones de toneladas
disponibles, y que no hay ningún proyecto en marcha.
Huergo sacó cuentas y rescató algunos precios: “Alcohol 2,7 pesos por litro –que
equivale a 0,7 dólares- y 780 dólares la tonelada. Lo que permitiría pagar 250
dólares la tonelada en el mercado interno”, sintetizó.
También hubo tiempo para explayarse en relación al corte que indica la Ley de
Biocombustibles, que ahora pasó del 5 % al 7 %, y –según adelantó- ya se negocia
con la industria pasar a un 10 % para el año próximo, además de la creación del
“gasoil agrícola para el agro. “Y de esa manera frenar el impacto por la
retirada de China del negocio del aceite de soja”, destacó Huergo.
Para culminar, desarrolló los nuevos planes para la generación de Biogas y los
emprendimientos de feed-lot a partir del estiércol de los animales y de esa
manera “convertir un problema en oportunidad”, algo que ya están desarrollando
en distintos países europeos y algunas experiencias en el país (Cabañas
Argentinas del Sol, en la ciudad de Marcos Paz con la energía de los cerdos).
A su turno, Gustavo Idígoras -ex consejero agrícola de Argentina en la Unión
Europea (UE)- se explayó en base a la pregunta: “¿Qué piden los países que nos
quieren comprar? En ese sentido, explicó que las energías renovables tienen hoy
alta demanda desde Europa y EEUU y que el corte obligatorio en 2020 será del
20%. Sin duda “existe –según afirmó el licenciado- ya “hay un desplazamiento
importante hacia la producción de energía”, en relación a los alimentos.
Sin embargo, mencionó las reglas estrictas que impone la UE para el biodiesel y
el bioetanol en pos de lograr sustentabilidad. En ese sentido, explicó que “si
vamos a imponer el uso, debemos disminuir la emisión de gases efecto invernadero
que genera el petróleo”, dijo. Y recordó que a partir del 6 de diciembre de 2010
todos lo que ingrese a la UE tendrá que tener un valor de ahorro de gases “del
35%, y en 2017 del 50% y 2018 del 60%. Si la Argentina no logra modificar ese
valor de emisión de gases se verá afectada en su rentabilidad.
Gustavo Idígoras, también recordó el papel de Argentina en la exportación
mundial de biocombustibles, aunque subrayó que entre las desventajas está “la
gran cantidad de enemigos que querrán desplazarnos”. Por eso, reiteró la
necesidad –que viene bregando Aapresid- de lograr agricultura certificada en un
millón de toneladas “para el próximo 1º de enero y ampliarla a 4 millones de tn
para 2019”, y así poder enfrentar -en los requisitos por sustentabilidad- a los
mercados europeos. El especialista fue muy claro: “Debemos sentirnos verdes y
vender que somos verdes. Es la única forma de poder seguir siendo exitosos”,
subrayó para finalizar.
Por su parte, Jorge Hilbert, Ingeniero Agrónomo de la UBA y coordinador del
Programa Nacional de Bioenergía del INTA expuso un estudio realizado en el país
y el cálculo de consumo energético para los próximos años. Mencionó las
propuestas de los EE.UU para los últimos años y “el nuevo cuco que se aproxima:
El cambio climático”. Aseguró que todavía Argentina no produce soja como para
hacer para hacer biodiesel a gran escala, y que habrá que superar los debates de
las competencias con la producción de alimentos.
Para superar la enorme incertidumbre –deslizó el especialista del INTA-
deberíamos preguntarnos si existe un mercado más regulado que el alimenticio, y
aseguró que “la velocidad del cambio es inevitable”. “Es una época trabajo y de
cambios para cosechar un futuro mejor”, dijo parta finalizar y respondió algunas
preguntas de los asistentes.


