En el marco del Simposio Internacional del Agua, Guillermo Pailhé, miembro fundador de la Regional Aapresid Tres Arroyos y productor Agropecuario del Sudeste Bonaerense; Juan Cruz Molina, Ingeniero Agrónomo, miembro de la Regional Monte Cristo de AAPRESID y Nicolás Ríos Centeno, responsable de Agricultura en la empresa SER Beef S.A. por la provincia de San Luis, disertaron sobre las distintas experiencias locales.
En el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario continúa
desarrollándose la segunda jornada del XVIII Congreso de Aapresid “El cuarto
elemento”, con más de 2500 inscriptos y numerosos medios locales y nacionales
acreditados en este evento que ronda su segunda jornada.
Desde la mañana, en la sala la Dekalb tiene lugar el Simposio Internacional del
Agua, una de las propuestas más convocantes del Congreso.
Ante sala repleta, el bloque de la tarde abrió con una disertación sobre el “Manejo del agua en ambientes diversos”. El mismo contó con la presencia de tres oradores: Guillermo Pailhé, Ingeniero Agrónomo, miembro fundador de la Regional Aapresid
Tres Arroyos y productor Agropecuario del Sudeste Bonaerense; Nicolás Ríos Centeno, ingeniero agrónomo por la Universidad de Buenos Aires y Responsable de Agricultura en la empresa SER Beef SA y Juan Cruz Molina, Ingeniero Agrónomo egresado de la Universidad Católica de Córdoba, miembro de la Regional Monte Cristo de AAPRESID
El panel ofreció al público la posibilidad de conocer experiencias sobre el manejo del agua llevadas a cabo en distintas regiones del país, contadas por sus protagonistas.
El primero en tomar la palabra fue Pailhé, del Sudeste Bonaerense, quien hizo hincapié en la necesidad de hacerse de información en tanto herramienta a la hora de tomar decisiones estratégicas vinculadas al “objetivo agropecuario” de todo productor: “manejar las rotaciones y ubicar los cultivos en los picos de la oferta hídrica”.
En ese sentido, sobre la necesidad de conocer datos provenientes de distintas
fuentes, el orador graficó: “tenemos que saber con qué cartas vamos a jugar el
partido”, conocer mapeos topográficos de profundidad del suelo, regímenes de
precipitaciones, balances de agua, captación de excesos, análisis de distintos
tipos de cultivos y fertilizaciones estratégicas”.
En segundo término, fue Ríos Centeno quien realizó su exposición. Ríos bromeó
diciendo que en el territorio de San Luis, a los productores les toca hacer
frente a una zona semiárida “en serio”, ya que los datos estadísticos indican
que en los últimos 50 años, el promedio de precipitaciones anuales trepa apenas
a los 550 mm anuales.
Luego se refirió a la experiencia de la empresa SER Beef S.A., que lo tiene como responsable de agricultura. Dicha firma maneja en total 43 mil hectáreas, el 40 % están destinadas a agricultura y ganadería, y el terreno restante es monte. Ríos prefirió comentar algunos aspectos de un caso “caso testigo”, como muestra de la experiencia de la SER Beef S.A.
“Los estudios arrojan la cifra de 0.98 dólares el mililitro de agua”, destacó. Y de inmediato destacó cómo el “costo del riego se lleva buena parte del rendimiento total”. Además, en sintonía con la media internacional, planteó que “el cultivo de maíz responde mejor al riego que la soja”. A modo de cierre, comentó las prioridades de acción evaluadas por la firma durante el último año en este orden: desmontar, comprar campos e invertir en sistemas de riego.
El último hacer uso de la palabra fue el cordobés Juan Cruz Molina. Su presentación hizo foco en comentar cómo han abordado la problemática del agua y su influencia sobre los resultados de los cultivos en la región norte de la provincia de Córdoba.
“¿Cómo definimos estrategias productivas en función del recurso más limitante?”, se preguntó el orador. En coincidencia con los anteriores panelistas, Molina enfatizó en la necesidad de “acelerar el proceso de generación y análisis de la información que nos permita tomar decisiones tan estratégicas como, por ejemplo, definir el atraso de una fecha de siembra”. “Nosotros gestionamos riesgo”, reconoció Molina y, en ese sentido, el intercambio de conocimiento e información resulta vital a la hora de tomar decisiones estratégicas que permitan incrementar el rendimiento de los cultivos.


