En una entrevista exclusiva, Tomás Castro, presidente de Trade Food, compartió detalles sobre la estrategia de la empresa para ofrecer cortes de carne envasados al vacío, enfocados tanto en el mercado interno argentino como en la exportación. Castro aclaró que su hermano maneja la parte de faena y venta de cortes, mientras él lidera la consignataria, que funciona como una plataforma integral.
La empresa apunta a producir novillos de entre 450 y 460 kilos, gordos pero sin exceso de grasa, para alcanzar una terneza y sabor óptimos que se adapten al paladar local. Este peso permite una mejor calidad de carne en comparación con terneros más livianos y facilita la integración con mercados premium que buscan animales con buen marmoleo y calibre.
Castro explicó que aproximadamente el 70% de la faena se destina al consumo interno, mientras que el 30% restante se exporta. Esta dualidad genera desafíos para integrar cortes que satisfagan tanto a consumidores locales como a mercados internacionales, especialmente en lo que respecta a la distribución de cortes y la grasa que puede generar desperdicio en la mesa.
La cadena de abastecimiento de Trade Food es compleja e involucra productores de distintas regiones, desde La Cuenca del Salado hasta Córdoba y Santa Fe. La empresa utiliza tecnología SRM y cuenta con representantes comerciales en varias provincias para seleccionar productores que cumplan con estándares de calidad y sostenibilidad, incluyendo certificaciones grass-fed, libre de deforestación y bienestar animal.
En cuanto a los clientes, Castro destacó que en el mercado interno el valor agregado proviene principalmente del servicio: la venta en carnicerías, supermercados, canal HORECA (hoteles, restaurantes y catering) y plataformas online. Estos canales permiten llegar al consumidor final que está dispuesto a pagar un poco más por comodidad y calidad.
Respecto a los mercados externos, mencionó que Israel, Europa, Estados Unidos, Chile y China son los principales destinos, con demandas diferenciadas según el tipo de corte y calidad. En particular, China compra tanto carne premium como cortes más económicos, lo que permite una rotación eficiente del negocio.
Sobre la tendencia de carne a pasto versus feedlot, Castro afirmó que el feedlot es fundamental para lograr eficiencia y previsibilidad en la producción a gran escala, aunque reconoció que la carne a pasto sigue siendo un nicho con consumidores que valoran aspectos como el bienestar animal y la ausencia de antibióticos.
Finalmente, el ejecutivo resaltó la importancia de la trazabilidad y el etiquetado para acceder a mercados exigentes y obtener mejores precios, consolidando así una cadena de valor que beneficia a productores, frigoríficos y consumidores finales.