Conocido el proyecto del oficialismo en la Cámara de Diputados, el campo volvió a mostrarse disconforme con las concesiones que el Gobierno está dispuesto a dar. La inclusión en el tratamiento de una ley de arrendamiento y de la aplicación del impuesto a las ganancias a los fideicomisos de siembra tampoco conforman, ni siquiera a la Federación Agraria, entidad del campo que más reclamó en los últimos tiempos estas medidas. Si no se modifica mantiene "la inconstitucionalidad de origen", dijo anoche Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria, a América 24.
"El proyecto oficialista sigue conteniendo una mezquindad enorme con los pequeños productores. Esto de los reintegros de retenciones para quienes produzcan hasta 750 toneladas no alcanza ni siquiera a la definición de pequeña empresa de la propia Sepyme que prevé una facturación anual de 3 millones de pesos", dijo Buzzi. Aunque no se tocan las alícuotas, como reclaman las cuatro entidades, el Gobierno está cediendo a muchos reclamos históricos de la Federación Agraria.
Antes del anuncio del bloque del Frente para la Victoria, los principales ruralistas habían intensificado sus gestiones con legisladores de todos los partidos, pero sobre todo del oficialismo. A última hora, con pesimismo, contaban los apoyos que ya tienen asegurados y proyectaban distintos escenarios en función del comportamiento que podrían tener los diputados que no se han definido.
Una fuente del agro se lamentaba ayer de que el sector no tenga un "operador político" en el Congreso, como otros sectores de la sociedad y como, de hecho, tiene el propio Gobierno "en la persona de Néstor Kirchner". No obstante, el agro dice contar con el apoyo confirmado de 90 diputados de la oposición, y estima que otros 25 legisladores peronistas también votarán contra el actual esquema de retenciones móviles, actitud que también podrían adoptar, siempre según el ruralismo, los legisladores del radicalismo K que responden al vicepresidente Julio Cobos.
Los ruralistas se sorprendieron ayer por el trascendido de que nueve diputados que llegaron a la Cámara de la mano de Elisa Carrió y luego se distanciaron de ella se volcarían por la ratificación de las retenciones tal cual están. El líder de esos legisladores es el diputado Eduardo Macaluse, el autor del proyecto de ley de arrendamientos que el oficialismo tomó prácticamente como propio. "Macaluse no hará nada que la Federación Agraria rechace de plano", dijo una fuente del campo.
Los ruralistas estuvieron ayer con más de 300 intendentes de varias provincias que apoyan el reclamo del campo; luego, llevaron las 1.104.286 firmas al Parlamento para pedir que el Congreso no delegue su facultad exclusiva de crear impuestos. También visitaron al defensor del pueblo, Eduardo Mondino, que tiene en suspenso una presentación ante la Corte para pedir la inconstitucionalidad de las retenciones. "El riesgo de que los productores vuelvan a las rutas está latente, pero primero hay que buscar un proyecto de consenso", dijo anoche Mario Llambías, titular de Confederaciones Rurales.
Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION