SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- No es el estilo Lula. Brasil no vino aquí, a la cumbre del Mercosur, a plantear una crítica a las retenciones argentinas a la exportación dentro del bloque, como lo hizo Uruguay. Pero su canciller, Celso Amorim, reconoció en una entrevista con LA NACION que a mediano y largo plazo deberían eliminarse.
-¿Qué opina Brasil sobre las retenciones intra-Mercosur?
-Hay diferencias sobre el tema. Cuando uno piensa a mediano y largo plazo, si
quiere tener un área de libre comercio y una unión aduanera, los impuestos a la
exportación crean distorsiones, sobre todo en costos de insumos y, entonces,
sobre el producto final. Estas cosas van a terminar teniendo consecuencias no
muy buenas. Pero no es que uno esté irritado. Ahora se empezó a comprar harina
sin impuestos de Canadá. La harina de la Argentina viene con impuestos, pero la
gente ya se acostumbró a la de Canadá porque le vale mejor.
-Deberían eliminarse los subsidios brasileños a los créditos a la exportación intra-Mercosur
-Creo que no debe haber créditos subsidiados, pero no creo que haya créditos subsidiados de exportación de Brasil a la Argentina. El Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social financia dentro de las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que son muy rígidas. Son créditos normales, a precios de mercado. Los créditos del Programa de Financiamiento a las Exportaciones Brasileñas tampoco son subsidiados: hay una ecualización cuando la tasa interna es más alta que la internacional.
-¿Qué pasó en la reunión de los presidentes Lula y Cristina Kirchner?
-No estuve.
-¿Se le iba a comentar el tema del trigo?
-Que yo sepa, no. Se iba a hablar de política y de la Ronda de Doha, de la reunión de cancilleres de la OMC [el 21 del actual en Ginebra].
-¿En qué quedó el pedido argentino de que Brasil le exporte más electricidad y a mejor precio?
-Son negociaciones que está habiendo todo el tiempo entre nuestro Ministerio de Energía y el de Planificación de la Argentina, siempre de manera positiva. Vamos a tener una solución, pero tenemos que ser realistas: tampoco el consumidor brasileño va a entender que le salga más la electricidad que al argentino.
-¿Qué pasó en el encuentro de Lula, Cristina Kirchner y Chávez?
-Tampoco estuve. Me imagino que la energía puede haber sido un tema.
-¿Resucitarán el Gasoducto del Sur?
-(Largo silencio) No lo sé.
-En la cumbre se habló de la crisis alimentaria, ¿se hará algo concreto?
- Lo más importante es eliminar los subsidios de los países ricos. Esa es la razón por la cual Brasil tiene tanto interés, y la Argentina debería tenerlo también, en concluir la Ronda de Doha; traería estabilidad a largo plazo. La economía es cíclica; es el momento para conseguir razonables reducciones, con techos muy rígidos, de los subsidios internos y eliminación total a los subsidios a la exportación. Vinimos trabajando en la OMC para preservar la integridad del Mercosur y la posibilidad de que cada país tenga sus flexibilidades para [proteger] productos sensibles. Para Brasil sería más fácil que cada país tuviera su estructura [de aranceles], pero sería muy malo para la integridad del Mercosur. Si tenemos algo que afecte la integridad del Mercosur, no cerramos (la Ronda de Doha).
-La prensa brasileña dice que su gobierno está irritado por la posición argentina de protección a la industria en la Ronda de Doha.
-No hay ninguna irritación. Tenemos contacto constante. Hay una pequeña discrepancia en el análisis de los números, del impacto que el acuerdo podría tener; estamos conversándolo.
Por Alejandro Rebossio
Enviado especial