El oficialismo de la Cámara de Diputados buscaba anoche —al cierre de esta edición—, en una reunión a puertas cerradas, unificar criterios sobre el proyecto del Poder Ejecutivo que ratifica las retenciones móviles a las exportaciones de granos.

La idea del kirchnerismo es aplicar cambios a favor de los pequeños y medianos productores, a través de mejoras al sistema de compensaciones y la ampliación del universo de beneficiarios, pero mantener la resolución 125 que disparó el conflicto con el campo.

Minutos antes de las 16 de ayer comenzó el cónclave del bloque Frente para la Victoria-PJ con la asistencia de 118 diputados y la ausencia anunciada de seis díscolos (tres de Córdoba y tres de Entre Ríos). Este encuentro era clave ya que definía la estrategia que llevará la bancada oficialista al plenario de comisiones que volverá a deliberar hoy a las 14.

Fuentes parlamentarias se mostraron optimistas en cuanto al número con el que contaría el oficialismo para respaldar la iniciativa en las comisiones, aunque no descartan postergar el debate en el recinto para la semana próxima para terminar de pulir los cambios.

Al promediar la reunión, el ex gobernador bonaerense Felipe Solá presentó su propuesta alternativa con modificaciones a la iniciativa oficial, planteo que provocó un fuerte cruce con el diputado Edgardo Depetri.

La posición que llevaría el bloque a la reunión fue anticipada por la vicepresidenta primera de la Cámara baja, Patricia Vaca Narvaja, quien confirmó que la bancada oficialista "mayoritariamente" sostenía el instrumento de las retenciones móviles. Sin embargo, destacó la voluntad de "mejorar y profundizar" la propuesta para defender a los pequeños productores.

"Vamos a debatir todo el tiempo que sea necesario para poder contribuir reivindicando las medidas que tomó la presidenta, que lo hizo en uso de sus facultades constitucionales. De todos modos la intención del oficialismo es destrabar el tema", aseveró la cordobesa.

"Se discute con franqueza y respeto mecanismos de compensación, y el único que mantuvo una posición un poco diferenciada fue Felipe Solá", indicó otro de los participantes.

Compensaciones. El oficialismo tiene como bandera innegociable la polémica resolución 125, pero está dispuesto a conceder cambios en relación con los reintegros o compensaciones, la ampliación de los beneficiarios y una redefinición del concepto de pequeño y mediano productor. Además, se buscaría ampliar el cupo de toneladas anuales de la cosecha de soja.

Al respecto, una de las alternativas, en la cual diputados oficialistas y el gobierno habrían alcanzado acuerdo, es fijar como techo para otorgar el beneficios de los reembolsos a un volumen que se ubique entre 500 y 700 toneladas anuales, o en el equivalente a 750 mil pesos, pero en las últimas horas el margen se podría ampliar hasta las 1.000 toneladas.

Esa posición se acercaría al reclamo de la Federación Agraria, que planteó considerar hasta las 1.000 toneladas o un 1,5 millón de pesos como límite.

La iniciativa oficialista también buscaría ampliar la cantidad de provincias a las que se les subsidiaría el servicio de fletes, y se acortaría de 60 a 30 días el tiempo que deben esperar los pequeños productores para recibir las compensaciones.

El mecanismo que los kirchneristas ven como otra herramienta para evitar el retorno de las protestas rurales es que en el momento en que los productores entregan la cosecha, el acopiador haga efectivo el reintegro y después éste sea el encargado de arreglar con el Estado. Así, el pequeño y mediano productor abonaría al acopiador de granos retenciones por sólo el 35 por ciento, y después el Estado compensaría a los acopiadores, con lo cual se considera que se eliminarían obstáculos burocráticos y el reintegro sería casi inmediato.