MONTERREY.- Esa circunstancia agudiza la ya de por sí difícil situación que enfrentan los ganaderos en casetas de inspección zoosanitaria de carreteras federales, por la corrupción y burocratismo, de acuerdo con la Confederación Nacional Ganadera (CNG).
Las Secretarías de Economía (SE), y de Agricultura y Ganadería (SAGARPA) ven con preocupación la caída en el inventario nacional de reses, y coinciden en que debe autorizarse un cupo de 50 mil reses procedentes de Centroamérica.
Sin embargo la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER) rechazó dar su visto bueno para ese trámite.
Las dos dependencias federales aseguran que la baja del inventario, en los últimos 2 años, es debido al interés de los ganaderos extensivos por ganar más dólares vendiendo animales en Estados Unidos, donde se los pagan mejor.
"Este fenómeno (las exportaciones del 2003-2004), ha tenido fuerte impacto en los precios al consumidor local de carne de res, pues han crecido muy por encima del indicador general de los precios", refiere el anteproyecto de Economía enviado a COFEMER para que se autorice el cupo.
"(…) Esta marcada tendencia alcista de los precios de la carne de res afecta el poder adquisitivo de los consumidores, por lo que se hace necesario adoptar medidas que tiendan a complementar el abasto y estabilizar el mercado", refiere el documento.
Sin embargo, Manuel García Garza, tesorero de la Confederación Nacional Ganadera (CNG), descartó que la baja en el inventario, el cual calculó en 23 millones de cabezas actualmente, sea consecuencia de las exportaciones solamente.
"Es una falacia que la exportación deja sin ganado a México, es la aparición de nuevas engordas en otros Estados lo que hacen variar estas cifras, además de los otros factores", refirió.
Explicó que las cifras de 1991 están basadas en el Censo Agropecuario de ese año y consideró que la reducción en los inventarios es consecuencia de las sequías registradas durante los últimos años, así como de un reordenamiento de la producción por estados, entre otros factores.
"El inventario bajó porque en los años 90 hubo una intensa sequía, y porque áreas altamente productivas fueron reconvertidas a frutales; (ahora) hay muchas hectáreas de naranjos en Veracruz y Tamaulipas", expresó.
En el anteproyecto de cupo enviado a COFEMER, la SE refiere que en el 2004 las exportaciones de becerros crecieron 19.4 por ciento respecto a las del 2003, al totalizar un volumen de 1.38 millones de reses contra 1.16 millones del 2003.
Añade que en el periodo de enero a abril del 2005, la exportación creció 7.6 por ciento respecto al mismo periodo del 2004.

Por Moisés Ramírez