Contra todo pronóstico, las exportaciones de nuestro licor de bandera, el pisco, bajaron durante el primer semestre del año. Las ventas al exterior ascendieron en ese periodo a US$ 139 mil, lo que significa una disminución de 37% respecto al 2004, según cifras de la Asociación de Exportadores (Adex).

Hasta hace poco se manejaba una cifra muy distinta, que fue dada a conocer por el Ministerio de la Producción. Esta instancia informó en algún momento que las exportaciones de Pisco llegaban a US$ 600 mil en el primer semestre del año.

Política de Estado

Para Alfredo Gordillo, presidente del Subcomité de Pisco de Adex, el problema radica en la falta de una política de exportación del Estado. “Se organizan ferias de Pisco, pero no se subvenciona al pequeño productor en los costos de traslado”, dijo.

A ello se le agrega un proyecto de ley presentado en el Congreso para “favorecer” a nuestro pisco. La Comisión de Producción pretende incluir a los valles del Norte del país como zonas de producción. Para Gordillo significará dar la razón a Chile respecto a que cualquier región puede producir nuestro licor de bandera.

“Con ello se perjudica la estrategia de la Cancillería que ya obtuvo de muchos países sudamericanos y del Caribe el reconocimiento del pisco como peruano”, resalta.

A pesar de la disminución en la exportación de pisco, Gordillo no se alarma, ya que espera que al final del año las cifras se incrementen y superen a las del 2004. “El pisco es un producto relativamente nuevo en el exterior, hay mercados que recién se están abriendo”, dijo.

Johnny Schuler, presidente de la Cofradía Nacional de Catadores del Perú, se muestra expectante respecto al futuro de las exportaciones. “El trabajo recién empieza. Para que esto funcione se debe promover un esfuerzo conjunto entre el Estado y los productores privados”, refiere.