El brazo forestal del grupo Angelini, Ce-lulosa Arauco (Celco) recibió ayer en la tarde la resolución 461 de la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema) de la X Región, donde la autoridad le comunica que acogió en parte sus requerimientos para atenuar las exigencias a la operación de la planta Valdivia. Preparándose para una resolución no tan favorable, Arauco, presidida por Alberto Etchegaray (en la foto), inició varios cambios en el complejo forestal para posibilitar su reapertura. Adquirió filtros para el tratamiento de sus residuos y también implementó nuevos monitoreos de las distintas etapas de producción y las descargas.
Este es un punto relevante, pues ayer la Corema informó que no modificará los límites para el clorato y el aluminio para la planta, aunque sí se allanó a acoger la demanda de la empresa en cuanto a los monitoreos de las descargas del complejo forestal al río Cruces. Lo más duro para la firma es que la Corema mantuvo las exigencias que alteran la anterior autorización ambiental, aunque señala que éstas pueden impugnarse por la vía jurídica. También la entidad reitera que la planta Valdivia "ha incidido en forma significativa" en la emigración y muerte de los cisnes de cuello negro en el río Cruces.