“La empresa se ha transformado en un ámbito mayor que el de la producción de bienes y servicios, es un espacio que configura lo social y organiza la vida de la gente; mientras el trabajo, ha dejado de ser solo un contrato económico; para transformarse en un mecanismo de incorporación a la sociedad. Más que un pacto de retribución, es validación social, aceptación por parte de la sociedad de lo que una persona es capaz de hacer. El trabajo configura la forma de mirar el mundo”. Esta visión de la empresa y del trabajo de Gustavo Morello (Aportes Argentinos a la ética y la RSE, 2004) la usaremos como marco para esta presentación.
La empresa permite un mayor desarrollo de las personas que se debiera acrecentar en la medida que se progresa en planes de capacitación. Las personas obtienen un mayor beneficio económico y un lugar en la sociedad, las empresas un lugar en el mercado y una mayor renta.
Las empresas ganaderas además se caracterizan por trabajar con tecnología de procesos que requiere de personas capacitadas, y para mayor garantía de los resultados se requiere de equipos capacitados, que no solo sepan manejar los conocimientos y técnicas nuevos sino también que aprendan a tener nuevos comportamientos imprescindibles para los trabajos en equipo.
Por de pronto los equipos y las personas debemos aprender a aprender; el aprender debe ser parte de cada uno de nuestros días, y eso implica analizar cada cosa que se hace, cómo se hace, qué resultados se obtienen y cómo son esos resultados.

¿Es posible no aprender?

Es imposible no aprender, aunque no exista un plan se está aprendiendo. Si no se planifica se corre el riesgo de aprender a no tener capacidades, a no desarrollarse o a mantenerse de por vida sin desarrollarse, al raquitismo personal. La falta de instrucción no es impedimento para aprender. La empresa es un ámbito de aprendizaje para bien o para mal.
Para iniciar un plan de capacitación el primer convencido debe ser el empresario. Convencido de la necesidad de una capacitación íntegra de las personas que trabajan en la empresa, empezando por si mismo y continuando por las líneas intermedias hasta el último de los trabajadores. Capacitación en la acción y capacitación en el aula. Capacitación individual y en equipo.
El sistema de aprendizaje debe estar dirigido y a la vez ser aceptado por los que lo reciben, por lo tanto debe tener distintas etapas de manera de lograr al inicio una cierta imposición que luego se va tornando en pedido por parte de los que se capacitan.

¿Para qué la capacitación?

Para lograr mayor eficiencia en el trabajo, para acortar tiempos, acotar errores, asegurar resultados.
Cuando se trabaja con más de una persona podemos trabajar en grupo o en equipo. Trabajar en equipo significa potenciar individualidades, diversidades y capacidades individuales. Para poder trabajar en equipo es necesario lograr la máxima comunicación entre los integrantes. Sin comunicación no hay equipo.
La comunicación es intercambio, influencia, interacción entre personas. Cuando esa comunicación se da conversando, se da esa danza que tanto nos motiva entre el escuchar y el hablar alternado. No hay comunicación correcta si no se chequea lo que entendió el otro. Ese juego, esa danza, debe tener un objetivo: que podamos entendernos. Sabemos que las emociones van a estar participando, para bien o para mal, del resultado de esa comunicación.
Los equipos están también ligados por la confianza mutua que se construye trabajándola intensamente a través del tiempo. La confianza se afianza sobre la confianza. Primero confianza en uno mismo y luego confianza en cada uno de los que forman el equipo. Es un proceso mutuo entre los integrantes del equipo (Ej: Empresario, Asesor, capataz personal de a caballo, etc.)
A partir del inicio de la capacitación queda implícito un compromiso del empresario para con el personal, que no debe ser defraudado. Hay una promesa de capacitación que debe ser cumplida y además debe ser acompañada con la implementación de las técnicas o métodos aprendidos. Lo peor que le puede pasar a una persona es que lo que aprendió sea desvalorizado, de esta forma se “matan las Ideas”. En realidad ese compromiso se asume con el desarrollo de las personas. Si uno se compromete con las personas que trabajan en la empresa es más fácil que esas personas se comprometan con la empresa.

¿Cuál es el resultado esperado de un plan de capacitación?

Lo primero que se suele lograr es una gran motivación. Esa motivación del personal está basada en el intercambio entre pares, en la posibilidad exponer sus ideas y resolver problemas comunes a todos. A partir de allí se debe evitar que esa motivación decaiga, por eso necesita de un seguimiento del empresario, porque si éste no es receptivo al diálogo al día siguiente, entonces no sirve de nada. Luego la motivación se incrementa cuando se logran objetivos, de ahí la importancia de comunicar los objetivos y luego los logros. También el trabajar con objetivos y logros implica capacitación.
Todos tenemos parte del conocimiento, hay que aprender a compartirlo y así entonces aumentar nuestras capacidades.

Marcelo R. Canosa y Carlos H. Peñafort