Argumentando cuestiones legales, el Gobierno no accederá al pedido planteado por la Federación Nacional Campesina (FNC), que busca que se prohíba la importación de lienzos de algodón y la exportación de fibrillas con el fin de apoyar a las hilanderías locales. Los campesinos presentaron el 31 de marzo de este año un plan de industrialización de fibrillas de algodón (subproducto del desmote de algodón en rama), con la finalidad de reactivar a las industrias hilanderas locales.
Antonio Ibáñez
El plan de la FNC consiste en destinar todas las fibrillas disponibles en nuestro mercado a la producción de lienzos, tapas de fardos, bolsas cosecheras y bolsas transportadoras de algodón.
Según los campesinos, el plan generaría, al menos, 1.300 puestos de trabajo, ganancias para las empresas por más de 5 millones de dólares, ingresos para el Estado por 530.000 dólares e ingresos por mano de obra por un total de 2,3 millones de dólares.
El Gobierno decidió no apelar a esas medidas, señaló ayer a la prensa el titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Antonio Ibáñez. Explicó que cuestiones legales relacionadas con el comercio exterior impiden adoptar esas posturas.
Agregó que para apoyar a las hilanderas locales adoptarán otra estrategia, por ejemplo, que el Estado invertirá 1 millón de dólares para adquirir la cantidad de bolsas cosecheras que sean necesarias para recoger el algodón en rama que se produzca en la campaña 2004-2005, que arranca en setiembre.
El funcionario agregó que hoy se reunirá con directivos de las empresas desmotadoras a fin de acordar que la totalidad de las fibrillas que se produzcan sean destinadas a las hilanderas nacionales y no a la exportación, como ocurre todos los años. Ibáñez agregó que todavía no posee los fondos mencionados, pero dijo que es posible conseguirlos.
Recordó que en la campaña algodonera anterior, el Estado invirtió 4 millones de dólares para aplicar un subsidio a las bolsas de algodón que fueron entregadas a los agricultores. Cada una costaba aproximadamente 20 dólares, pero los productores terminaron pagando 7 dólares por bolsa.
Las bolsas cosecheras se utilizan para mantener una producción algodonera sin contaminación con productos extraños. Esto, según Ibáñez, también permitirá que se pague un mejor precio por la materia prima.
Por falta de respuestas a sus planteamientos, la FNC organizó la semana pasada una movilización. Protestas similares se repetirán a fines de esta semana y a principios de la próxima. El ministro Antonio Ibáñez informó ayer sobre esta propuesta al presidente Nicanor Duarte Frutos.