Pasado fundamentalmente en rumores, temores y pronósticos, Chicago terminó la semana pasada con pérdidas muy fuertes. Respecto del viernes anterior, la soja perdió u$s35 en sus posiciones más cercanas, y u$s23 para soja noviembre (cosecha nueva); la harina de soja perdió u$s30 y el aceite terminó con pérdidas de u$s70 para los futuros cercanos, y u$s30 para las posiciones de nueva campaña.
Según un informe de Granar, los factores más fuertes para esta baja fueron rumores de importaciones de soja, harina y aceite de soja por parte de Bunge desde Sudamérica hacia los EE.UU, acompañados de rumores de cancelaciones de compra de soja sudamericana por parte de China, temores de una sobreestimación en las importaciones por parte del país asiático, y pronósticos de buen tiempo para el cinturón sojero norteamericano, que posibilitaría una cosecha récord.
Según el informe, la situación presenta un un mercado especulativo y climático, donde hay varios factores que pueden llevar las cotizaciones a fuertes variaciones en cualquier dirección, y que a la vez hace imposible anticiparse.
Mercado local
Los valores locales mostraron bajas también importantes, cerrando la semana sin negocios pero con compradores para Rosario y zona, por tomar una referencia, en $590, esto es $110 por debajo de los negocios del viernes previo; también unos u$s37 de caída, algo que era impensado y que sorprendió a todos.
Desde Granar afirman que, si bien existen mil explicaciones a la situación actual, una alternativa a seguir es comprar Puts de julio, o más adelante aún, en el Mercado a Término, para asegurarnos un precio piso interesante, que permita obtener buenos márgenes de rentabilidad, y esperar.
¿Por qué esperar? Porque un cambio en los pronósticos de los EE.UU., o en la percepción sobre China, la falta de oferta sudamericana, entre otras cosas, pueden provocar subas tan fuertes como las bajas vistas esta semana, mientras que las pérdidas ya estarían limitadas.