La Secretaría de Agricultura informó en un comunicado que se autorizó el
ingreso para recortes de carne, lengua, hígado, diafragma, corazón, riñón y
labios de bovino, así como sebo desproteinado, al determinarse que no
representan un riesgo por la presencia en Estados Unidos de encefalopatía
bovina, más conocido como "mal de las vacas locas".
Sólo podrán ingresar al país la carne y subproductos que provengan de
animales menores a 30 meses de edad y que no fueron aturdidos mediante inyección
de gas en la cavidad craneana, señaló.
México cerró sus fronteras el 24 de diciembre del 2003 a la importación de
bovinos, sus productos y subproductos originarios de Estados Unidos, después de
que ese país emitió una alerta tras detectar a un animal infectado por el "mal
de las vacas locas".
A principios de marzo, Agricultura abrió parcialmente su frontera a la
importación de carne deshuesada de bovinos menores de 30 meses de edad y carne
de ternera de ganado menor de nueve meses de edad al momento del sacrificio.
Agricultura señaló el martes que se mantienen las restricciones a la
importación de productos como carne molida, carne separada mecánicamente u
obtenida mediante recuperación avanzada.
Tampoco podrán ingresar al país intestinos de bovino, ya que se consideran
materiales de riesgo.
La importación de alimento para mascota está abierta siempre y cuando no
contenga proteínas de origen de rumiante.
México es el segundo mercado para la carne de Estados Unidos.
Estados Unidos exportó 346.520 toneladas de carne a México de enero a noviembre del 2003, por un valor de 818 millones de dólares, según datos de las autoridades estadounidenses.