El analista consideró que no debe haber “interferencia política” en el desarrollo de cultivos y evaluó que la Argentina y Brasil tienen “un horizonte de prosperidad”
El director de Godrej Internacional, Dorab Mistri, consideró hoy que el
período de “prosperidad agrícola” que se extenderá por lo menos hasta 2010 abre
un horizonte de oportunidades para Brasil y la Argentina y señaló que el
gobierno no debe “interferir” en el desarrollo de los cultivos.
“Hasta 2.010 habrá un período de prosperidad agrícola. Un sector agrícola
exitoso crea riqueza para toda la Nación. La Argentina está en la cresta de la
ola y se le debe permitir estar allí”, sostuvo el especialista al analizar la
demanda mundial de cereales que le otorga a la soja un rol destacado.
Mistri puntualizó que “la industria oleaginosa de Brasil y de la Argentina
pueden ver con prosperidad el futuro cercano” y estimó que productores y
gobierno deben “poder enfrentar ese desafío”.
El analista internacional, vinculado con negocio de aceites refinados y
vicepresidente de la Asociación de Procesadores de Granos Oleaginosos, disertó
en el marco del III Seminario organizado por la Cámara de la Industria Aceitera
de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
En ese marco, disertó acerca de “Oleaginosas y aceites vegetales 2010.
Oportunidades y desafíos para Sudamérica” que se desarrolló en el Hotel Hilton.
El especialista planteó que el aumento de la demanda proviene de lo que denominó
como “la tres P: población, prosperidad y petróleo” y estimó que hacia 2.010, la
demanda de aceites vegetales en el mundo se incrementará en 25 millones de
toneladas.
“La demanda mundial de aceite vegetal aumentará 25 millones de toneladas
hasta diciembre de 2.010”. La palma puede aportar 11 millones, la colza, 5
millones; el girasol 1 millón y otro tanto el maní y el algodón”, estimó.
Con esas proyecciones, se producirá “una brecha entre oferta y demanda de entre
7 y 8 millones de toneladas de aceite que, probablemente, debamos cubrir
recurriendo a la soja” con lo cual se abre una posibilidad de mejorar su
producción en la Argentina y Brasil.
“Brasil – dijo- no podrá expandir su cultivo de soja si los precios no aumentan
más allá de los precios actuales y si el real no se fortalece un poco”, analizó
y evaluó que la mayor demanda de soja significa “una oportunidad para la
Argentina que debe decidir si la producción adicional es por expansión de
cultivos o por mejor tecnología”.
Mistri se preguntó entonces “si el gobierno de la Argentina creará las
condiciones para el incremento a escala masiva del cultivo de soja” y advirtió
que “la intervención del gobierno mata la gallina de los huevos de oro”.
“Los políticos creen que pueden diseminar puestos de trabajo con más rapidez que
el sector privado y no se dan cuenta de que la interferencia política termina
diseminando la pobreza antes que la prosperidad”.