Lo afirmó el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República
Argentina (CIARA), Raúl Padilla, quien destacó que la Argentina cuenta con
materia prima necesaria para abastecer el mercado interno de alimentos y
producir biocombustibles.
El presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina
(CIARA), Raúl Padilla, adelantó hoy que este año la Argentina podría alcanzar un
nuevo récord de producción de granos, acercándose a la meta anual de 100
millones de toneladas, y destacó que el país debe “empezar a posicionarse como
productor de biocombustibles, ya que tiene la materia prima, la capacidad y la
logística para ello”.
“Argentina cuenta con una eficiente cadena productiva que tiene la capacidad de
incorporar rápidamente las innovaciones tecnológicas. El accionar de vanguardia
nos ha permitido crecer y este año podemos celebrar un nuevo récord de
producción que nos acerca a los 100 millones de toneladas de granos”, apuntó
Padilla durante la apertura del Tercer Seminario de CIARA-CEC.
Respecto del desarrollo de biocombustibles, Padilla señaló que la Argentina “ya
dio el primer paso para el desarrollo de esta actividad al sancionar y
reglamentar la ley de biocombustibles, pero todavía faltan definir algunos
aspectos muy importantes para contar con un óptimo y operativo marco legal”.
En este contexto, el directivo afirmó que “debemos seguir produciendo y
abasteciendo al mundo de alimentos porque ese es nuestro rol esencial, pero
también debemos empezar a posicionarnos como productores de biocombustibles ya
que tenemos la materia prima, la capacidad y la logística para ello”.
Padilla habló en la apertura del Tercer Seminario CIARA-CEC, organizado bajo el
título “Alimentos y Energía, los nuevos escenarios para Argentina”, tema que
está en el centro del debate mundial y que constituye un desafío crucial para la
actividad del sector cerealero-oleaginoso.
Según Padilla, el “gran desafío” del sector para el mediano plazo es “conciliar
las dos demandas (internacional y del mercado interno) de una forma eficiente,
equilibrada y sustentable”.
Acceso a Mercados
“La Argentina cuenta con una eficiente cadena productiva que tiene la
capacidad de incorporar rápidamente las innovaciones tecnológicas y a la vez, la
de poder competir en mercados protegidos, subsidiados y con restricciones
comerciales”, remarcó el dirigente.
Por eso, indicó, todavía hay áreas “donde la Argentina debe realizar mayores
esfuerzos para contrarrestar políticas que dificultan el acceso de los productos
procesados, especialmente de los aceites vegetales”,
“Creemos que si tenemos la materia prima tenemos el derecho y la obligación de
generar y exportar valoragregado, en bien de la cadena y del país”, aseveró el
dirigente.
Asimismo, el directivo cuestionó las políticas de dumping a los aceites crudos
por parte de la República de Corea, las que calificó de “proceso a todas luces
incorrecto e injustificado” y criticó el impacto de las políticas
proteccionistas de China que “promueve la importación de granos sin elaborar y
obstaculiza el ingreso de los productos elaborados”.
Adelantó, además, que se está “negociando con la India la nueva normativa de ese
país para productos derivados de biotecnología a fin de evitar que se
obstaculice el ingreso del aceite de soja”.
Durante la apertura del Tercer Seminario de CIARA-CEC, Padilla recordó que
”estos países son deficitarios en oleaginosos” y remarcó que “lo que está en
discusión es si debemos exportar productos procesados o materias primas”.
Asimismo, recordó la necesidad que “se concrete en la forma más rápida posible
la profundización del dragado de la Hidrovía y la muy necesaria ampliación de la
red ferroviaria”.
En cuanto a las regalías, reiteró “la imperiosa necesidad de encontrar una
solución integral que resuelva los inconvenientes que se presentan en los
principales mercados y permitan a nuestros agricultores acceder a los nuevos
adelantos, manteniendo y acrecentando la competitividad del campo argentino”.
III Seminario CIARA – CEC
Discurso del Presidente de CIARA - 27/03/2007
Señoras. Señores. Buenos tardes a todos.
Es un gran placer para nosotros darles la bienvenida por tercer año consecutivo a este espacio de reflexión, análisis y debate en que se ha convertido el Seminario CIARA-CEC.
El objetivo de estos encuentros es el de reunir no solo a los integrantes de las cadenas granaria y oleaginosa, sino también a los demás sectores vinculados con la evolución de la agroindustria, para analizar las perspectivas de mediano y largo plazo tanto en nuestro país como en el mundo.
En este sentido, estamos convencidos que la temática a tratar en este tercer Seminario constituye un desafío crucial para nuestra actividad.
El interés por este debate se muestra en el éxito que ha tenido esta convocatoria con más de 1200 inscriptos. Les pedimos disculpas si alguien no tiene toda la comodidad deseada pero la asistencia ha superado todos nuestros pronósticos.
Hemos encarado este seminario bajo el titulo “Alimentos y Energía, los nuevos escenarios para Argentina” ya que este tema esta en el centro del debate en los principales foros mundiales y ha alcanzado tal magnitud que inclusive excede el marco de nuestro sector.
Nuestro país, como uno de los principales productores y exportadores de alimentos del mundo no puede estar al margen de esta importante discusión internacional, tanto por el impacto en su estructura productiva como por su posicionamiento de liderazgo en los mercados.
Debemos seguir produciendo y abasteciendo al mundo de alimentos porque ese es nuestro rol esencial, pero también debemos empezar a posicionarnos como productores de biocombustibles ya que tenemos la materia prima, la capacidad y la logística para ello.
Por lo tanto, el gran desafío que tenemos para el mediano plazo es conciliar las dos demandas de una forma eficiente, equilibrada y sustentable para beneficio de todos nosotros y, lo que es más importante, de Argentina en su conjunto.
No tememos a los desafíos
Argentina cuenta con una eficiente cadena productiva que tiene la capacidad de incorporar rápidamente las innovaciones tecnológicas y a la vez, la de poder competir en mercados protegidos, subsidiados y con restricciones comerciales.
Este accionar de vanguardia nos ha permitido crecer tanto en niveles productivos como en presencia en los mercados internacionales. Este año podemos celebrar un nuevo record de producción que nos acerca rápidamente al objetivo de las 100 millones de toneladas de granos, meta fijada originalmente para 2010, pero que muy probablemente alcanzaremos antes.
De todos modos, la tarea de acceso a mercados es cada vez más compleja. Desde hace varios años estamos haciendo grandes esfuerzos para asegurar y demostrar la inocuidad y calidad de nuestros productos. Simultáneamente, estamos luchando contra aquellas medidas que consideramos injustificadas ya que en realidad son meras barreras no arancelarias para cerrarnos el acceso.
En esta tarea contamos con el apoyo y trabajo conjunto con INTA, SENASA, Universidades y entidades de cadena. Además de la ardua tarea de los negociadores del Estado Argentino.
Estamos trabajando en Buenas Prácticas Agrícolas, en el uso de pesticidas, en monitorio de micotoxinas en maíz, y en investigaciones científicas sobre presencia o no, de productos indeseables.
Además, esperamos poder anunciar en este año la certificación del Sistema de Calidad de Harina de Soja argentina.
Como primeros exportadores de aceites vegetales de grano, el país cuenta con la capacidad tecnológica y conocimientos más que suficiente para coordinar eficientemente la normativa internacional en la materia y es por ello que apoyamos decididamente la postulación de Argentina para ocupar la presidencia del Comité de Grasas y Aceites del CODEX.
Todas estas acciones tienden a satisfacer las demandas legítimas de los consumidores de todo el mundo.
Pero hay otras áreas donde Argentina debe realizar mayores esfuerzos para contrarrestar políticas que dificultan el acceso de los productos procesados, especialmente de los aceites vegetales.
En este contexto estamos enfrentando un proceso a todas luces incorrecto e injustificado de Dumping a los aceites crudos por parte de la República de Corea. Estamos también negociando con India la nueva normativa de ese país para productos derivados de biotecnología a fin de evitar que se obstaculice el ingreso del aceite de soja.
Paralelamente, acompañamos las negociaciones con la Unión Europea para modificar los límites establecidos en pesticidas, los que fueron fijados en base al principio de precaución y no cuentan sustento científico.
Asimismo, debemos mencionar una vez más el impacto de las políticas proteccionistas de China que promueve la importación de granos sin elaborar y obstaculiza el ingreso de los productos elaborados.
Entendámonos bien: estos países son deficitarios en oleaginosos y lo que está en discusión es si debemos exportar productos procesados o materias primas. Creemos que si tenemos la materia prima tenemos el derecho y la obligación de generar y exportar valor agregado, en bien de la cadena y del país.
Para ello hemos invertido en capacidad instalada de procesamiento. Para seguir siendo el mayor y más moderno sector oleaginoso del mundo.
También por ello hemos comenzado a trabajar en materia de biocombustibles
El rápido incremento en el consumo de éstos en los grandes centros desarrollados y en algunos países asiáticos, significará un mayor esfuerzo para abastecer a dos grandes y crecientes demandas: la de los alimentos y la de biocombustibles.
Esto ya se está reflejando en el crecimiento mundial de las inversiones en fábricas de biodiesel y etanol, hecho éste que ya esta ocurriendo en nuestro país.
Este escenario es también una oportunidad para la diversificación en la producción de oleaginosos, especialmente para la colza, producto éste que no compite con los tradicionales y extendidos cultivos de verano y cuyo desarrollo posibilitaría una mas adecuada ocupación de la capacidad instalada en la industria.
Nuestro país ya dio el primer paso para el desarrollo de esta actividad al sancionar y reglamentar la ley de biocombustibles, pero todavía faltan definir algunos aspectos muy importantes para contar con un óptimo y operativo marco legal.
Creemos también que en un futuro no lejano deberán producirse las necesarias adecuaciones que permitan una participación en igualdad de condiciones a todos los actores de la cadena para, de esta manera aprovechar las grandes oportunidades que la industria de los biocombustibles presenta, tanto para los cereales como para los oleaginosos y el desarrollo de otros los cultivos regionales.
Es verdad que este crecimiento esperado debe ser acompañado con obras de infraestructura que permitan una rápida y eficiente salida de los productos del campo a los puertos y plantas industriales y de una provisión energética segura, estable y en expansión.
No podía faltar en esta enumeración nuestras aspiraciones para que se concrete en la forma más rápida posible la profundización del dragado de la Hidrovía y la muy necesaria ampliación de la red ferroviaria.
Como alguno recordará, este tema fue ampliamente debatido en otro de nuestros seminarios, por lo que no abundaremos en detalle, baste solo decir que continuamos muy preocupados ya que la problemática de la infraestructura es una de los déficits de los que adolece nuestro país.
Asimismo, no podemos dejar de mencionar el tema de las regalías y sobre este punto quisiéramos reiterar una vez más la imperiosa necesidad de encontrar una solución integral que resuelva los inconvenientes que se presentan en los principales mercados y permitan a nuestros agricultores acceder a los nuevos adelantos, manteniendo y acrecentando la competitividad del campo argentino.
Los integrantes de la cadena hemos soportado un año muy complejo. Enfrentamos una coyuntura excepcional del mercado mundial para nuestra producción agrícola y aspiro a que seamos capaces de encontrar las alternativas que permitan que todos los integrantes de la cadena puedan recibir los beneficios de esa situacion.
Solo en el ámbito de las negociaciones equilibradas y consensuadas alcanzaremos soluciones integrales que nos permitan aprovechar en forma plena la oportunidad que nos brinda el mercado mundial.
Ha llegado el momento de dar paso a los especialistas que hemos convocado para esta jornada, los que nos brindarán su visión sobre los mercados de cereales y oleaginosos y particularmente en el tema de los biocombustibles. Posteriormente y en un año muy particular desde el punto de vista institucional, dos prestigiosos analistas nos presentaran su visión respecto al escenario político y su eventual impacto sobre la agroindustria.
Nuevamente muchas gracias por acompañarnos y confiamos que vuestras inquietudes pueda ser plenamente satisfechas.