Recomendó que los países realicen una evaluación “fría” sobre las políticas de fomento a la producción de biocombustibles y señaló que se mantendrá la fluctuación de precios de cereales.
El director de Mercados y Comercio Agrícola de la Organización de Cooperación
y Desarrollo Económico (OCDE), Loek Boonekamp, advirtió hoy que los países que
impulsan las políticas de producción de etanol deberían tener una mirada “fría”
sobre las ventajes de avanzar en ese sentido, y señaló que sólo los Estados
Unidos están en condiciones de generar el combustible sin apoyo del gobierno.
El especialista señaló que si el 10 por ciento actual de naftas fuera cubierto
por biocombustibles, implicaría que se estaría utilizando un “30 por ciento del
cultivo total de cereales, oleaginosas y azúcares” en los Estados Unidos,
Canadá, la Unión Europea y Brasil.
Con esos datos, se preguntó acerca de “la sustentabilidad” de la expansión de
este tipo de combustibles cuando “se requiere tanta superficie” y destacó que
debe analizarse entonces cuáles son las “políticas gubernamentales” para
sostener la producción de biocombustibles.
“La expectativa es que sólo en Estados Unidos de América se puede producir sin
el apoyo del gobierno. En la Unión Europea se está muy lejos de lo que puede ser
viable sin el apoyo del gobierno”, explicó.
Boonekamp planteó que “en los países de la OCDE creemos que los gobiernos se
entusiasman demasiado con lo que sucede en el mercado de biocombustibles” y que
deberían “dar un paso atrás y tener una mirada fría acerca de si debe haber un
apoyo tan robusto al etanol”.
“La producción de etanol según los precios, es viable en los Estados Unidos y en
ningún otro país; en los otros hay subsidios”, afirmó Boonekamp al referirse a
la “Perspectiva de los Cereales y el impacto del Etanol” en el marco del III
Seminario organizado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República
Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) en el Hotel
Hilton.
El seminario, convocado para debatir sobre “Alimentos y Energía: los nuevos
escenarios para Argentina”, reunió además a otros dos especialistas: Pedro de
Sampaio Nunes (Sociedad de Desenvolvimiento de Biocombustibles) y Dorab Mistri,
director de Godrej Internacional.
El directivo de la OCDE sostuvo que existe una “burbuja” sobre las ventajes de
producir etanol y que los países no se deben llevar por “la euforia”. “Cuando
nos fijamos en los precios mundiales de cultivos –advirtió- vemos que estuvieron
sujetos a fluctuaciones. Esto seguirá así y el etanol probablemente lo mantenga
por unos años. Siempre y cuando la demanda de etanol siga siendo fuerte, seguirá
siendo un factor que hará subir los precios” de los cereales.
“Esto ocurre en el mercado de granos secundarios en un momento en que los stocks
esta bajando y cualquier movimiento en demanda u oferta lleva a movimiento de
precios porque no hay amortiguador”, evaluó.
El economista planteó que se deben atender los múltiples factores vinculados con
las oscilaciones de los precios de los granos, la cuestión climática y los
rindes y relativizó las ventajas de la producción de etanol en cuanto que
resulta “bueno para el medio ambiente, la seguridad energética y el aumento de
ingresos a los sectores agrícolas”.
Agregó que, con el aumento de la demanda de cultivo para etanol habrá “precios
más altos e inestables y podría generar distorsiones” en las políticas hacia el
agro para favorecer los biocombustibles.
Como punto final, Boonekamp planteó que “todo puede cambiar con el desarrollo de
bio combustibles de segunda generación basado en materiales celulósicos. Me
gustaría verlo”.