El maíz es un cultivo con alto potencial de rendimiento y una alta sensibilidad al estrés. La correcta elección del material genético a sembrar define no sólo el potencial de producción alcanzable, sino también el nivel de intensificación en el gasto. De esta manera, comenzó su charla el Ing. Agr. Julio Lieutier. Dentro de los costos de implantación y protección del cultivo de maíz, el híbrido es el componente de mayor peso, seguido muy de cerca por el costo de fertilización. Para la zona núcleo maicera significa del 30 al 40% del mismo. Dentro del ambiente de cultivo hay factores inmodificables (edáficos y climáticos) y otros modificables (fertilidad química, manejo del agua, estructura del cultivo, densidad, control de malezas y enfermedades y fecha de siembra), los últimos son los que establecen el potencial del ambiente. La oferta y variedad de híbridos en el mercado es muy amplia como también variados son su potencial de producción y sus características de adaptabilidad. La oferta de materiales se amplía con híbridos transgénicos Bt y RR, los tolerantes a imidazolinonas y los de calidad diferenciada por alto aceite que modifican el negocio. “Todo esto hace que la elección del híbrido de maíz sea un tema mayor al planificar el cultivo”, afirmó Lieutier.

Para una buena elección

Se pueden elegir por potencial de producción a través de ensayos realizados en una misma zona, también se pueden hacer por características agronómicas como por ejemplo la tolerancia a Mal de Río IV que es una característica importante a considerar en zonas endémicas como Córdoba o con mayor riesgo como la Zona Oeste de Bs. As
“En planteos sin limitantes el largo del ciclo del maíz debe responder al total del período de crecimiento del cultivo aprovechando al máximo temperatura y radiación ofrecidas por el ambiente”, explicó el ingeniero a lo que agregó que el uso de materiales precoces reduce el rendimiento potencialmente alcanzable. Pero se justifica su uso en estrategias de evasión de limitantes hídricas en período crítico o en cosecha, o térmicas en siembras tardías, o comerciales por momento de entrega de la producción.
El maíz presenta estrechos umbrales de densidad óptima que a su vez dependerá del ambiente. La dureza de caña y la resistencia al vuelco y al quebrado son factores muy importantes a considerar si se desean disminuir costos de secada dejando la producción a secarse a campo o si se posterga la cosecha por superposición con la de soja. La dureza y color del grano son factores a considerar en el almacenaje durante períodos prolongados en planta propia y sobre todo en silo-bolsas.
En cuanto a la Diatraea, el especialista justifica el uso de híbridos Bt si se está en zona endémica, conociendo los niveles de daños de la plaga y la probabilidad que ello ocurra, en siembras tardías o de segunda, donde las probabilidades de ataque y daño de ésta son mayores, o en estrategias de diferimiento de cosecha del maíz por razones climáticas, comerciales o de competencia con cosecha de soja. Por otro lado, en cuanto a la resistencia a herbicidas los maíces IR e IT son mutagénicos, resistentes y tolerantes respectivamente a imidazolinonas. Los maíces Round-up Ready, transgénicos, presentan ventajas como flexibilidad de aplicación y amplio espectro de control de malezas. Pero también desventajas como mayor costo del híbrido, falta de residualidad y aumento de costos de producción en el cultivo de soja transgénica sucesora, al tener que controlar el maíz guacho con graminicidas convencionales.
La combinación de tipo de suelo y clima define el techo de producción del cultivo. Sin limitantes hídricas, condiciones climáticas de mayor radiación y de temperaturas templadas, permiten expresar mayores rendimientos. También lo hacen suelos de texturas medias y mayores porcentajes de materia orgánica. Los ambientes de producción son muy variados y no todos los híbridos responden de la misma manera en ambientes distintos.
En cuanto a la elección de híbridos por calidad comercial diferenciada existen la producción de commodities, sin diferenciación de producto y con plena autonomía de decisión en la forma de producir y en los mecanismos de comercialización, un fuerte trabajo sobre escala de producción, productividad y reducción de costos unitarios, y un permanente estímulo a la adopción de nuevas tecnologías.
“Implica un sistema coordinado por precio y bonificaciones pactadas y por condiciones de definición de calidad”. El ingeniero señaló que los híbridos de alto contenido en aceite o de alto valor usados en la alimentación de pollos y cerdos, son una alternativa de producción.