“Las importantes lluvias registradas causan bastante daño en el estado de los ganados, y por supuesto, en los forrajes que se están utilizando para el engorde de los mismos”, indicó.
El operador de mercado señaló que esta situación distorsiona, en parte, el equilibrio existente entre la oferta y la demanda, llevando al mercado a una tónica de firmeza, en cuanto a los valores que se manejan, así como a una inevitable suba del mismo.
En cuanto a los valores que ofrece la industria por los novillos gordos, manifestó que se ubican entre U$S 1,67 a U$S 1,68, para los negocios en segunda balanza, con un plazo de 30 a 45 días.
No obstante, afirmó que “siempre hay algún lote que logra mejor precio en función de su calidad, volumen o distancia del flete que paga la industria, obteniendo un precio superior. Cuando un ganado reúne las condiciones mencionadas, puede llegar a U$S 1,70 por kilo”.
Para Basso, el valor de U$S 1,70 se puede generalizar en función de la estrategia que adopte la demanda. “Si decide faenar menos animales para evitar la suba este valor no se generalizará, pero si continúa presionando la compra para mantener el ritmo de faenas, es probable que ante la dificultad de cargas, se pueda alcanzar dicho valor en forma genérica”.
El consignatario dijo que se puede establecer que el precio en pie de los novillos se ubica entre U$S 0,93 y U$S 0,94 por kilo, y algún ganado con rendimiento excepcional, proveniente de avena puede llegar a U$S 0,95. En tanto las vacas se pagan en el entorno de U$S 1,55 por kilo en segunda balanza.