Así lo informó el ministro de Agricultura y Ganadería, Antonio Ibáñez, tras
una reunión que mantuvo con una misión del organismo financiero.
La misión del BID que se encuentra en el país tiene por objetivo identificar el
sector al que se enfocará el proyecto. Lo que se hará es tener un diagnóstico de
los distintos sectores para preparar el plan de asistencia técnica y financiera.
Según las estimaciones del organismo financiero el proyecto se iniciaría a
principios del 2006 aproximadamente. Se tratará de un proyecto que se
constituirá como en una continuación de los principios desarrollados por
Prodesal (Proyecto de Desarrollo de Áreas Rurales), que se dedicó a la
asistencia de pequeñas fincas algodoneras, principalmente, y duró varios años.
La intención primordial es potenciar el apoyo al desarrollo de la agricultura
familiar, para lograr la obtención de mejores indicadores de productividad o
rendimientos más altos.
La idea de desarrollar otro emprendimiento surge en momentos en que aún no se
realizó una evaluación final de lo que fue el proyecto Prodesal, que duró varios
años y cuyos resultados no se sienten en la producción de las pequeñas fincas
del país, aun cuando hubo una inversión varias veces millonarias. Hasta ahora,
los pequeños productores se debaten en la pobreza.
El titular del MAG comentó que el mencionado proyecto ya venía discutiéndose
entre el BID y el Gobierno. Explicó que existe la intención de replantear lo que
fue el Prodesal, de una asistencia técnica tercerizada, a fin de lograr que por
lo menos el 90% de los recursos que ofrezca el BID se transfieran al productor
campesino para mejorar su productividad.
El ofrecimiento del BID de 20 millones de dólares será analizado con el
Ministerio de Hacienda, ver la capacidad de endeudamiento del país y pensar en
una cifra mayor si las posibilidades del país son aptas. A criterio del ministro
Ibáñez, para el desarrollo de un trabajo de cinco años se requieren
aproximadamente 30 a 35 millones de dólares.
Horacio Isaías Enciso C.