El sector agroindustrial le solicitó al Gobierno un aumento de la harina de
maíz precocida que, de concretarse, elevará el precio de 1.250 bolívares a 1.500
bolívares.
Esta solicitud no toma en cuenta el efecto de la reciente devaluación de
bolívar, pero José Anzola, director de logística y abastecimiento de Alimentos
Polar, indica que este factor incide muy poco en el precio del producto.
José Anzola, quien acudió al foro organizado por Datanálisis para explorar la perspectiva de los sectores económicos, afirmó que se observa una tendencia a la disminución de la producción nacional _salvo en los cereales_ y un incremento de las importaciones.
El descenso en la producción nacional es producto, entre otros factores, de "precios poco agradables, razones agroclimáticas y a la devaluación, que desinfló el valor en dólares de lo hecho en el país.
Otra tendencia importante es el aumento en el consumo de cereales y el descenso que experimenta el rubro de proteínas y leche.
La distribución también muestra cambios significativos. En este momento 40% de las ventas de alimentos se hacen a través de revendedores, mercados populares, comisariatos, proveedurías y en general canales informales.
"Tres años atrás estos canales existían pero no llegaban a 10%", dice José Anzola.
Desde hace un mes Polar comenzó a distribuir parte de sus productos en Mercal, la red de establecimientos creada por el gobierno de Hugo Chávez para vender alimentos a bajo costo.
"A partir de febrero hemos comenzado a despachar pasta y margarina. La harina de maíz precocida no se comercializa por Mercal, aunque pueden haber pequeñas bodegas a las que nosotros llevamos nuestra mercancía y que representan 40% de la distribución de Polar, que también venden productos de Mercal", dice José Anzola.