Así lo prevé el meteorólogo Núbel Cisneros, quien hace un año informara a
este diario sobre las tendencias climáticas para 2004 y estas habrían de
cumplirse fielmente, más allá de que la Dirección Nacional de Meteorología
posteriormente señalase que las predicciones meteorológicas con más de tres
meses carecen de rigor científico.
En febrero próximo, sostiene Cisneros, las temperaturas tendrán un descenso, en
comparación con las de este mes, a pesar de que continuarán por encima de lo
normal, y las lluvias también serán deficitarias, por debajo de los niveles
normales para la época. En lo que resta de enero serán escasas, casi un 60% por
debajo de la media.
El comportamiento de las precipitaciones en diciembre estableció entre un 30 a
40% por debajo de lo normal para la época. “Lo preocupante es que el déficit
hídrico se registró durante todo el 2004, más allá de algunos registros
importantes durante setiembre y octubre que no alcanzaron para saturar dicho
déficit. Hoy, a nivel nacional, se ubica entre un 35 a 40%”.
En cuanto al próximo otoño, “durante el mes de marzo las temperaturas serán
levemente superiores a la media para la época, en tanto las lluvias continuarán
siendo escasas”, agregó, explicando que para esa estación y el invierno, las
precipitaciones serán deficitarias en gran parte de la región. “Hacia abril
comenzarán a descender las temperaturas, arribando al invierno con temperaturas
por debajo de las medias normales para la época”, agregó
Y, establece Cisneros, se producirá una alta presencia de heladas en todo el
territorio, especialmente en las zonas oeste y centro, con picos muy
importantes, bastante por debajo de las temperaturas típicas de la época.
“Ante la falta de lluvias, hay un secamiento de las capas medias de la
atmósfera. A medida que se avance hacia el invierno, las temperaturas tendrán
picos muy importantes hacia abajo, por lo que tendremos más días con heladas que
lo normal”.
Las bajas temperaturas comenzarán a ingresar al país antes de lo previsto, con
algunas heladas débiles ya en abril, que se acentuarán durante el mes de mayo.
Para Cisneros, durante el invierno las temperaturas a nivel de suelo (pasturas)
se registrarán durante varios días, niveles que se ubicarán entre –5 y –7
grados. “Son temperaturas muy bajas que habrá que soportar”.
Consultado sobre la presencia de vientos, recordó que durante el invierno no se
producen vientos muy fuertes, acotando que su falta, favorecerá, justamente, la
presencia de heladas.
Las tan ansiadas lluvias aparecerán hacia fines de la primavera “con algunos
registros importantes en la región, pero continuarán siendo muy escasas en lo
que resta del mes, febrero y marzo,”pero que ello no significa que se pasará de
la actual situación a un exceso de lluvias a fines de la primavera.
Hasta que no comiencen a regularizase las precipitaciones, la falta de agua en
el país será de entre un 15 a 20%.
En tanto para el próximo verano, adelantó que las precipitaciones se ubicarán
por encima de la media, mientras que las temperaturas serán normales para la
estación “o levemente inferiores para el verano. Pasaremos de un verano (el
actual) con temperaturas altas, a uno de registros inferiores”.
FASE NEUTRA
Cisneros aludió a los famosos eventos de “El niño” y “La niña”, que tanta
incidencia tienen sobre el clima a nivel continental, comentando que las aguas
del Pacífico tuvieron en noviembre un incremento en su temperatura, lo que
insinuó la posible formación de un evento “El niño”.
Sin embargo, aclaró, durante los últimos meses la temperatura volvió a
descender. “Esto nos indica que continuamos en una etapa neutra, porque sobre
las costas del continente las temperaturas permanecen por debajo de la media
para la época”.
Esta situación de baja temperatura se acentúa en las diferentes zonas del
Pacífico.