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Positivo fue el balance del Informe de Política Monetaria (IPOM) de enero que realizó el economista de Forecast, Angel Cabrera. Por ello, encuentra certeras las proyecciones del Banco Central en torno al crecimiento (5,25% a 6,25%) y a la inflación que fue ajustada a un 2% a diciembre de 2005.

Sin embargo, no se mostró de acuerdo con las declaraciones del presidente del instituto emisor, Vittorio Corbo, realizadas la semana pasada en Icare respecto de que “es perfectamente posible que el país crezca al 6% por varios años más o incluso a más de 6”.

De acuerdo a Cabrera, “por ahora no veo probable que eso (6%) se pueda sostener en forma indefinida; con la información actualmente disponible el crecimiento potencial de mediano plazo está más cercano al 4% ó 4,5%”.

Con todo, hace una defensa incondicional al Banco Central frente a las críticas que recibió por parte de los senadores de la Comisión de Hacienda, sobre el amplio rango de crecimiento y la baja inflación.

-¿Cómo evalúa las estimaciones del IPOM que acaba de entregar la autoridad monetaria?
-Tiendo a compartir la visión optimista en lo que se refiere a las perspectivas de crecimiento a nivel local e internacional. Nuestras estimaciones están bastante en línea con lo que el Banco Central presentó en este Informe. Vemos una economía creciendo este año entre 5,5% y 6%, porque si bien habrá una disminución en las exportaciones, es compensado por un muy buen desempeño esperado para el consumo del sector privado y muy especialmente la inversión.


Poco realista

-Una crítica que hicieron los senadores a los que se les presentó el Informe fue que el rango de crecimiento estimado era muy amplio, considerando que en 2005 no existen las incertidumbres que hace un año.
-La solicitud de los parlamentarios es poco realista. La visión del Banco Central es la correcta. La incertidumbre a un año plazo es ésa; las proyecciones que uno pueda hacer en base a modelos estadísticos no dan rangos más acotados. Entonces es verdad que el nivel de incertidumbre global se ha reducido en relación a 6 meses atrás, pero siguen habiendo fuentes de incertidumbre muy importantes...
-¿Cómo cuáles?
-El petróleo, por ejemplo, que sigue siendo un factor de incertidumbre muy significativo. Ha tenido fluctuaciones violentísimas, a fines de diciembre estuvimos algo por debajo de los US$ 40 el barril, y hace pocos días lo vimos rozando nuevamente los US$ 50 el barril. Esa diferencia de US$ 10, puede ser determinante para la economía internacional y local. Otro factor de riesgo es qué pasará con el grado de desaceleración de las economías de Europa y Japón; dado el tamaño de esas economías, si la desaceleración se continúa profundizando –que no es el escenario que aparece hoy como el más probable- la situación internacional se puede complicar. Sin embargo, las últimas cifras de Estados Unidos han sido favorables y ahí las proyecciones de crecimiento están siendo revisadas al alza.

-Vittorio Corbo también dijo que era probable que Chile creciera sostenidamente al 6% si se avanzaba en algunas áreas.
-Es probable que este año al igual que 2004 tengamos un crecimiento cercano al 6%, pero por ahora no veo probable que eso se pueda sostener en forma indefinida; con la información actualmente disponible el crecimiento potencial de mediano plazo está más cercano al 4% ó 4,5%. Y para poder de verdad pensar en un crecimiento sostenido cercano al 6% se requiere un fuerte aumento en los niveles de ahorro y avances en materias microeconómicas que permitan un crecimiento importante y sostenido en la productividad.


Menor credibilidad

-El Ipom proyecta una inflación de 2% para 2005, ¿cree que le quita credibilidad al Banco Central los cuestionamientos de que no logra una inflación en el centro del rango meta en 12 meses, sino que ese plazo siempre se alarga?
-Coincido con el Banco Central en el sentido de que las perspectivas de inflación hoy se ven más bajas que hace cuatro meses. Pero efectivamente en la medida en que se mantenga durante un tiempo prolongado lejos de la meta (de 3%) hay un efecto negativo para la credibilidad del Banco Central. Desde el momento en que surgen esas críticas es claro que hay un daño a la credibilidad. Ahora, el tema es si hay una acción criticable en relación a lo que está haciendo el Banco Central...

-¿Usted cree que es así?
-No, porque el Banco Central hace un trabajo de proyección que es serio, fundamentado y como toda proyección estadística tiene rangos de error. Cuando las proyecciones económicas no se cumplen, no necesariamente es porque la proyección estaba mal hecha, sino porque los elementos y parámetros sobre los cuales se basa van cambiando a lo largo del tiempo.

-Pero tiene instrumentos para controlar que la inflación no se vaya muy arriba o muy abajo del rango cuando cambian estos parámetros. ¿Considera que la autoridad monetaria ha sido conservadora en la aplicación de estos instrumentos?
-Es que ¿cuál es la verdadera crítica por parte de los políticos? Es: ¿por qué no aplican una política más agresiva y así crecemos más rápido? Eso es irresponsable, porque el Banco Central tiene que ser conservador. Esa crítica no está bien fundamentada porque si bien la inflación se cae por debajo de la meta, es algo favorable. En el pasado tuvimos durante décadas una inflación endémica. Ahora, si bien se quedó un poco por debajo, estamos hablando de diferencias bastante pequeñas. Terminamos 2004 con un 2,4% en diciembre, por lo tanto el año pasado cumplió con su meta inflacionaria.

-¿Este año podríamos terminar con una tasa menor a la que se había pensado, producto de la baja inflación?
-Efectivamente al haber una situación de expectativas de inflación más bajas la conclusión lógica es que para lograr la misma evolución de la tasa de interés real y de contención de las presiones inflacionarias, se puede hacer con una alza nominal más baja. Eso es lo más probable: que la magnitud de las alzas de la tasa de interés de política monetaria en los próximos meses, con estas expectativas de inflación, sea más baja que con expectativas mayores.

Efecto marginal


-¿El problema de suministro de gas podría afectar el crecimiento de este año, es un riesgo?
-Sí, claro que es un riesgo, pero el efecto es bastante marginal. El año pasado hubo problemas de abastecimiento en los meses de invierno y es muy probable que este año tengamos una situación similar o algo más grave. Ahora, de ahí a que eso altere en forma significativa las cifras macro, es altamente improbable. Pensemos en un caso extremo: el año 1999 en que producto de la sequía se llegó a tener racionamientos eléctricos que incluso afectaron el suministro de las viviendas. El daño de esa experiencia habrán sido entre dos y tres décimas del crecimiento anual, que no es poco, pero no va a marcar la diferencia entre un buen año de crecimiento y una recesión. El tema de la eventual crisis energética no nos va a mandar a una recesión ni provocará un freno violento a la economía, pero sí nos puede hacer perder dos décimas, a lo mejor tres décimas de crecimiento.