La industria aceitera nacional se siente golpeada por el contrabando. En los
tres últimos meses la venta de su producción ha caído en un 20% y se calcula que
la pérdida económica mensual del sector industrial es de Bs 5 millones debido a
la creciente oferta de productos argentinos y brasileños que llegan a los
mercados de consumo con precios mucho más bajos que los nacionales.
Durante un recorrido por los centros de abastecimiento La Ramada, Abasto, Los
Pozos y 4 de Noviembre, pudimos comprobar que aceites argentinos como Indigo, La
Patrona, Don Pepe, Cocinero, Comodoro y Conterno; además de los de origen
brasileño como Soya y Concordia, se encuentran a la venta.
Por ejemplo, el aceite Fino (nacional) de 5 litros se vende a Bs 38, mientras
que el Conterno, (argentino) se ofrece a Bs 30. La diferencia es de Bs 8.
El aceite Sabrosa (nacional) de 1 litro se vende a Bs 8, mientras que el Soya
(brasileño) hasta en Bs 6,50.
“La ausencia e insuficiencia de control nos está llevando al colapso", advirtió
Jorge Cuéllar, gerente comercial de Sao S.A. Es más, consideran que la situación
es tan crítica que se corre el riesgo de una tácita paralización de la
industria.
Juan Kudelka, gerente de marketing de Industrias Oleaginosas (IOL), lamentó que
la Aduana no se retire a la frontera. "No tiene nada que hacer en Santa Cruz. Su
lugar de funcionamiento y operabilidad debería estar en las fronteras".
Un estudio técnico realizado por la industria oleaginosa revela las rutas que
sigue el contrabando. Por ejemplo, los aceites argentinos ingresan por Villazón,
Bermejo y Yacuiba, mientras que los brasileños traspasan la fronteras por San
Vicente, Guayaramerín y por el río Iténez.
"No creo que ingrese por la Aduana de San Vicente, porque por lo general lo
hacen por la curicha, desde San Matías, usando rutas no autorizadas", dijo el
gerente regional de la Aduana, Juan José Zelh. La autoridad que desconocía el
incremento del contrabando de aceites, no descarta que las bandas organizadas se
estén valiendo de la extensa frontera brasileña para burlar los controles.
El informe de los industriales aceiteros va más allá. Aporta información
respecto a los centros de expendio en el país, donde llegan estos productos: los
mercados La Ramada y 4 de Noviembre en Santa Cruz; calle Gallardo entre Segurola
y Max Paredes en La Paz; calle Lanza esquina Brasil, Pasaje Tarata y calle
Honduras en Cochabamba.
La demanda interna por mes se calcula en 5 millones de litros. Según los
industriales, el contrabando está cubriendo el 20%, porcentaje que podría
aumentar a ritmo acelerado si no se aplican medidas de control inmediatas y
efectivas.
Información de industriales ayudará a la investigación
La viceministra de Industria, Comercio y Exportaciones, Ana María Solares,
dijo no estar enterada plenamente del incremento en los volúmenes de aceite de
contrabando que ingresan al país.
Sin embargo, cree que con la conformación del Consejo Nacional de Lucha contra
el Contrabando, integrado por los ministros de Gobierno, Hacienda y Desarrollo
Económico, además de representantes del sector empresarial, se podrá ver una
tarea más efectiva.
"Me alegra que los industriales hubieran identificado las zonas por donde el
contrabando está ingresando a territorio nacional. Eso facilitará el trabajo",
dijo Solares, a tiempo de reconocer las limitaciones de la Aduana Nacional que
debe controlar las fronteras.
No obstante, la viceministra le sugirió a los industriales aceiteros coordinar
con los representantes del sector privado acreditados ante el Consejo de Lucha
contra el Contrabando para ir procesando la información.
La autoridad aseguró que esta denuncia no caerá en saco roto y que el Gobierno
hará todo lo que esté a su alcance para frenar los productos de contrabando que
compiten ilegalmente con la industria y el comercio legalmente establecido en el
país.