La industria de alimentos aseguró que no existe ningún tipo de acuerdo con los agroproductores para recibir la cosecha con ajustes retroactivos de precios, tal y como habían informado algunos representantes de Fedeagro.
La Asociación Venezolana de Industriales de Harina de Maíz (Venmaíz) y la Asociación Venezolana de Molinos de Arroz (Asovema), explicaron que la industria no podría cobrar retroactivamente al consumidor y a los clientes la diferencia en el precio del producto final.

Los representantes de Venmaíz aseguraron que el precio del maíz fue ajustado en octubre del año pasado en más de 50%, mientras que el precio de la harina de maíz precocida sólo aumentó poco más de 12%. Dada esta situación, se espera un ajuste en el precio del producto final en función de los aumentos en materia prima correspondientes al año pasado.

Por su parte, Asovema señala que los precios que está pagando la industria actualmente al sector productor están por encima de los precios oficiales fijados por el Gobierno Nacional en gaceta, y hasta la fecha no se han ajustado correspondientemente los precios al productor final.

Ambas asociaciones coinciden en señalar que para el caso específico de esta próxima cosecha, el sector industrial evaluará la adquisición de ésta una vez que el Gobierno Nacional, mediante las juntas nacionales, establezca los precios oficiales.

Esta semana el gerente general de Fedeagro, Jorge Alvarado, informó que "se trabaja en un acuerdo de caballeros con las industrias que comenzarán a recibir el producto, y si posteriormente se fijan los precios, toda la cosecha, así haya sido recibida, tendrá derecho al precio nuevo que se fije mediante pago de retroactivo, creemos que el Ejecutivo la semana que viene dé una respuesta y también confiamos en la industria que acepte la propuesta de un retroactivo".

Por su parte, José Manuel González, presidente de Fedeagro, explicó que "efectivamente, en una semana se inicia la cosecha y es inconcebible que no se hayan fijado los precios. Este es un sector dinámico y debe estar por encima de cualquier contingencia política".

González agregó que "a pesar de que la industria está cancelando por encima del precio de gaceta, esto no significa que se esté recibiendo rentabilidad, las juntas de productores no han logrado recibir rentabilidad y no se está cumpliendo la Ley de Mercadeo Agrícola que establece que 60 días antes de la siembra deben concertarse y anunciarse los precios de referencia para que el productor sepa a qué ate nerse".

Gobierno fija posición

En dos semanas el Ministerio de Agricultura y Tierras convocará a la Junta Nacional de Cereales a objeto de iniciar las respectivas discusiones para alcanzar un precio para el productor, para el maíz, el sorgo y el arroz, según las declaraciones suministradas por el viceministro Héctor Garzón, durante su visita a la Cuarta Agroferia Portuguesa 2004.

Aclaró que en esa ocasión se revisarán las estructuras de costos de producción y un precio justo al productor, sin que éste se revierta en un fuerte incremento para el consumidor. Por ello estima que no será enseguida que se llegue a un acuerdo pero "en todo caso, la agroindustria podrá empezar a recibir la cosecha y luego pagarla con retroactivo. Eso se ha hecho otras veces y no creo que haya mayores problemas".

Actualmente la cosecha de arroz se vende entre 470 y 480 bolívares por kilo, la propuesta es que aumente a 560 bolívares. Mientras que los productores aspiran a que el kilo de maíz se venda en 650 bolívares.