¿Tienen gasoil?, le preguntó LA NACION, ayer por la tarde, a un empleado de
la estación de servicio YPF ubicada en Córdoba y Alem, Capital Federal. "Lo
justo; estamos ahí. Si pedís, te vendemos, pero no nos sobra", contestó el
empleado.
Aunque en las petroleras afirman que se trata de un problema superado,
continuaron ayer los reclamos de varios sectores por escasez de este
combustible. "A nosotros no nos entregan", dijo el titular de la Asociación de
Estaciones de Servicio Independientes, comúnmente llamadas "estaciones blancas",
aquellas que no exhiben la marca de ninguna petrolera y con mayor presencia en
el interior.
Luis Bigatti, de la Cámara de Expendedores de Combustible de Formosa, señaló a
la agencia DyN: "Es grave. Hace cinco días que no tenemos gasoil. En el interior
de la provincia la situación es peor, porque los que sembraron algodón deben
destruir sus rastrojos para evitar la difusión de una plaga del cultivo y no
tienen el combustible que necesitan. Otros no pueden preparar los campos para
sembrar, y muchos ganaderos no pueden mover su hacienda de los campos".
Rubén Agugliaro, titular de la Confederación Nacional del Transporte Argentino,
coincidió: "En todos lados pasa lo mismo: falta gasoil. En las últimas horas
hemos recibido denuncias de transportistas de cargas en Córdoba, Corrientes,
Tucumán y también el sur patagónico. Los casos se producen también en la
provincia de Buenos Aires, principalmente".
¿Problema solucionado?
Desde las compañías petroleras, en cambio, insistieron en que la escasez se
había solucionado. "Ya el viernes dimos por superado el tema", señaló Fabián
Falco, director de Relaciones Externas de Repsol YPF, que agregó que la compañía
española había aumentado la entrega de gasoil en un 18,5% entre este mes y el
mismo del año pasado. Les contestó, de este modo, a los empresarios que acusan a
la compañía de estar retaceando el gasoil para exportarlo. Carlos García, vocero
de Shell, también dijo que los inconvenientes habían quedado atrás. "Fue la
semana pasada, por un problema gremial muy puntual, y faltó muy poco. No estoy
enterado de que esté faltando ahora." Sin embargo, Tomás Hess, de Esso, afirmó
que la petrolera norteamericana tenía un desfase de entrega del combustible.
"Todas las petroleras están trabajando al límite de la producción. El consumo
creció un 8% en un año y muchos están comprando para cubrirse. Ante esta
situación, nuestros camiones tienen demoras de hasta seis días para reponer el
stock."
Los problemas en el suministro empezaron la semana pasada, cuando confluyeron
varios motivos. Entre otros, un paro de los capitanes de barcos que transportan
combustibles de Shell hacia el norte del país por la vía fluvial. Esto, sumado
al crecimiento de la demanda, provocó una mudanza de algunos compradores hacia
el resto de las empresas, que no dieron abasto para cumplir. El sector que
consume hoy más gasoil es el transporte de cargas, que demanda un 52%. En
segundo lugar, el agro, que adquiere un 25%. El 8% es para los ómnibus de larga
distancia y los colectivos; más de un 5%, para autos particulares, y el resto se
reparte entre industrias y embarcaciones.
En las petroleras afirman que una de las causas de los problemas era que varios
productores agropecuarios habían empezado a comprar gasoil de más, por temor a
que aumentara de precio. "Ya pasó la cosecha gruesa de soja, pero muchos
adquieren gasoil para trasladar la producción. Hoy la soja se siembra hasta en
el Chaco", dijo un ejecutivo.
Por Francisco Olivera
De la Redacción de LA NACION