La sociedad "arde" contra la falta de emisión de facturas en los comercios: en el último año, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recibió 13.000 denuncias de los contribuyentes por este delito, que será combatido con los "inspectores encubiertos" y, en la Justicia, a través de una denuncia que involucrará a 20 usinas de comprobantes "truchos".

El titular de la AFIP, Alberto Abad, anticipó a LA NACION los resultados del primer paquete antievasión sancionado por el Congreso Nacional a fines de 2003. Detalló las características de la polémica figura del inspector que podrá sancionar a los comercios in situ e informó que el organismo realizó ajustes por $ 2500 millones en los tramos previos al comercio de la cadena del IVA.

En su despacho, Abad explicó que desde principios del año último se multiplicaron las denuncias telefónicas realizadas a la AFIP por la no emisión de facturas. "El 85% de las denuncias que recibimos se debe a este problema", indicó el titular del organismo fiscalizador, dispuesto a reforzar la supervisión a través del segundo paquete antievasión que presentó la semana pasada en el Parlamento.

Por esa razón, Abad admitió que una de las asignaturas pendientes de la AFIP es "dar respuesta a las 13.000 denuncias de contribuyentes" por la falta de emisión de facturas, que provoca una evasión en el IVA de unos $ 2000 millones, según algunas estimaciones informales.

Los otros desafíos que se plantea la AFIP consisten en:

Completar el control en el último eslabón de la cadena.

Detectar el incumplimiento en tiempo real.

Según el organismo, hay "un sistemático incumplimiento de la obligación de facturar, adulteración de los controladores fiscales y ennegrecimiento de las cadenas de IVA", entre otras acciones.Ante este diagnóstico, la AFIP se plantea encarar dos frentes de batalla en forma simultánea: en los próximos días denunciará ante la Justicia por asociación ilícita a un grupo de 20 sociedades dedicadas a emitir "facturas truchas", que dieron origen a unas 800 empresas formadas por "personas insolventes", según Abad. La particularidad del caso es que todas las sociedades presuntamente ilícitas funcionan "en el mismo pueblo de una provincia del centro del país y, finalmente, desembocan en una sola persona", indicó una calificada fuente de la AFIP.

Por otro lado, el Gobierno intentará que el Congreso apruebe el procedimiento para que los inspectores de la AFIP puedan sancionar a los comercios que no emitan facturas actuando como supuestos consumidores. Para evitar críticas, Abad aclaró que los agentes sólo actuarán sobre la base de la orden de sus superiores y seleccionando los comercios en función de denuncias efectuadas por los consumidores y la reiteración de incumplimientos a las obligaciones de facturación. El procedimiento será realizado por dos o más agentes, según el proyecto enviado al Parlamento. El tributarista Leonel Massad consideró que la utilización de estos inspectores "puede ser adecuada en ciertos casos, con la intervención de un tercero para evitar arreglos". Massad sostuvo que "la tentación de evadir es muy grande, aunque aumentó la percepción del riesgo de hacerlo".

Millonarios ajustes

Más allá de esta pelea, Abad brindó una evaluación del resto de las iniciativas incluidas en el primer paquete antievasión:

Nuevos requisitos para la inscripción en el IVA: la impresión de facturas durante la primera parte del año disminuyó un 50% y 625 de los nuevos inscriptos pasaron a tener el comprobante "M" para aquellos que no pueden acreditar un patrimonio suficiente ni una cuenta bancaria ante la AFIP.

Autorización para firmar acuerdos internacionales de intercambio de información tributaria: ya se firmó con España para asegurar el cobro de ganancias, bienes personales y ganancia mínima presunta en el caso de la Argentina.

Creación de la figura de asociación ilícita para delitos tributarios: ya se detuvo a 11 personas en Resistencia, Chaco. Y se presentará la denuncia contra las organizaciones ilícitas que operan con 800 firmas.

La incorporación de presunciones para contrarrestar operaciones ilícitas a través de información obtenida por imágenes satelitales: tras controlar el 50% de la superficie sembrada de trigo se logró un incremento del impuesto declarado en la última campaña.

Cambios en el impuesto a las ganancias para evitar operaciones trianguladas entre traders "fantasma": la fiscalización produjo ajustes por $ 65 millones a 14 empresas en el sector cerealero, por $ 430 millones a ocho automotrices y por 9 millones de pesos a una tabacalera.

Cambios en el monotributo: en el régimen de facilidades ya se presentaron 46.000 pagos a cuenta.

Mayor control en combustibles: bajó un 33 por ciento el volumen exento destinado a industrias y el 14 por ciento hacia el sur del paralelo 42.

Trabajo en negro: el 33% del personal se encuentra en negro.

Baja del IVA al 10,5% en granos: cayó un 60% la devolución del impuesto.

Ahora, el fisco busca que el Congreso sancione el nuevo paquete para sostener en alto la recaudación.

Por Martín Kanenguiser
De la Redacción de LA NACION

Competencia desleal


En los últimos dos años, los supermercados perdieron más de diez puntos de participación a manos de los autoservicios y almacenes, a los que acusan de utilizar prácticas desleales, como la subdeclaración de ventas y el empleo en negro.

Al no contar con las ventajas de escala que tienen las grandes cadenas a la hora de negociar con los proveedores, la cuenta que hacen las empresas más importantes del sector es que la forma que tienen los comercios más chicos de competir con precios casi similares a los suyos es evadiendo impuestos.

Para medir los alcances de la competencia desleal, la consultora privada Cippec elaboró un informe que sostiene que un comercio que evade tan sólo un 10% de los impuestos puede subir en más de 20% sus beneficios. Según el estudio, el beneficio neto de un comercio minorista que trabaja con todos los papeles en regla alcanza los $ 217 por cada $ 1000 de venta.

Sin embargo, si se combinan las tres prácticas más comunes de evasión (subdeclarar ventas, sobredeclarar compras y mantener en negro a los empleados), la ganancia trepa a 263 pesos por cada mil de venta.