El presidente Néstor Kirchner definirá en los próximos días los detalles del plan para la reestructuración de la deuda en cesación de pagos con los acreedores privados cuyo monto asciende a 82.000 millones de dólares, que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, aspira a presentar a los tenedores de bonos a principios de junio.
El plan comprende una quita del 75% sobre el capital, una serie de bonos a la Par y Discount, con un cupón atado al crecimiento, y quedará para decisión del primer mandatario si se pagan o no los intereses caídos, que suman otros 15.000 millones de dólares desde diciembre de 2001, cuando se declaró el default.
El pasado jueves, Lavagna le entregó a Kirchner en la residencia de Olivos el plan terminado de elaborar la última semana entre el Palacio de Hacienda y los bancos asesores.
Ahora, el presidente analizará la propuesta, con los "agregados" que sugirieron los bancos asesores, y realizará las modificaciones para que el plan sea presentado a comienzos del mes próximo.
Lavagna tiene previsto dar a publicidad esta propuesta a distintos grupos de
acreedores entre el 7 y el 16 de junio, de manera paralela con la tercera
revisión de metas fiscales acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Más generosos
Según dejaron trascender a la prensa funcionarios de Economía y banqueros, las entidades financieras asesoras proponen un aumento de los recursos fiscales para el pago de la deuda a partir del año próximo para lograr una mayor adhesión de parte de los bonistas.
Además, se especula con la posibilidad de que se oferte una reducción en los plazos de vencimiento de los títulos, lo que mejoraría la propuesta inicial realizada en septiembre pasado en Dubai.
En la actualidad, el superávit fiscal comprometido por el gobierno con el Fondo es del 2,4% del Producto Bruto Interno, del cual un 1,9% se destinará al pago de obligaciones financieras.
Este porcentaje destinado al pago de la deuda podría acercarse a un 2,5% para demostrar a los mercados la voluntad del gobierno de formular una reestructuración sustentable pero a la vez atractiva.
En cuanto al menú de bonos, éstos alcanzarían a un título a la Par, el cual estará dirigido fundamentalmente al público minorista de Europa que no acepta grandes quitas de capital.
Un segundo título "Discount", con fuerte quita de capital y con tasas de interés creciente y plazos más bajos.
Y un tercer título en pesos ajustados por inflación, dirigido básicamente a las AFJP, que tienen alrededor del 18% de los títulos de deuda.
El pasado fin de semana el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, cerró la redacción del plan con los bancos asesores, la Unión de Bancos Suizos (UBS), Barclays, y Merrill Lynch, para los mercados del exterior, y el Galicia, Nación y BBVA-Francés, para la plaza local.
El 7 de junio, Nielsen se entrevistará con los representantes de la Asociación de Ahorristas de la República Argentina y con los miembros de la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default.
Una semana más tarde, lo hará con representantes del Comité Global, que dirigen Nicola Stock y Hans Hume, con fuerte predicamento en el FMI y que dicen manejar 37.000 millones de dólares en títulos en default.