Quedó oficializado que el Perú negociará un Tratado de Libre Comercio con
Estados Unidos, la potencia más poderosa del mundo, que tiene un Producto Bruto
Interno (PBI) 180 veces superior al nuestro y con una población con ingresos
anuales promedio de US$ 35 mil frente a los US$ 2 mil de cada peruano.
En medio de esta discusión saltaron a la palestra algunas preocupaciones, en
especial provenientes del sector agrario que agrupa a un millón y medio de
familias y que serían perjudicadas con el ingreso masivo de productos
subsidiados y altamente tecnificados de Estados Unidos.
Para Ricardo Letts, dirigente de Conveagro, las cosas no son tan fáciles como el
gobierno trata de graficar. El agro nacional está muy lejos de ser competitivo
respecto de la agricultura norteamericana que recibe miles de millones de
dólares de subsidios al año. La agricultura peruana está precarizada y aún en el
Perú se trabaja con instrumentos de cultivo de la época del incanato.
"No puede exigirse al agro nacional que compita con Estados Unidos si introduce
subsidios que distorsionan los precios de los productos agrarios. Es imposible
un comercio justo", enfatizó.
En la actualidad, los beneficios arancelarios de la Atpdea privilegian a 50 mil
del total nacional de hectáreas que se cultivan en el país, ascendentes a 2
millones. "Con el TLC lo mismo ocurrirá, los menos serán los que ganen", dijo.
Por tal motivo, consideró necesario que el gobierno establezca principios
básicos en la negociación, que serían respeto y dignidad. El ministro de
Agricultura, José León Rivera, reconoció en su momento que existen agricultores
que viven de la recolección, y otros, la minoría, que transan sus negocios por
Internet, por lo que superar el problema de los subsidios resulta vital en la
negociación con Estados Unidos. Aún está pendiente que el Minag seleccione a su
representante para el equipo negociador. Los gremios agrarios del Cunga exigen
que sean consultados en la elección de la futura personalidad determinante para
el curso del agro.
PIDE TRANQUILIDAD
El ministro de Comercio Exterior, Alfredo Ferrero Diez Canseco, trató ayer de
tranquilizar los ánimos al adelantar que se pedirán procesos de desgravación a
largo plazo superiores a los establecidos recientemente a nivel del Acuerdo
Económico con el Mercosur.
Habló de escaleras de desgravación para los productos sensibles con duraciones
máximas entre 15 y 20 años. En el caso del Mercosur lo establecido fue hasta 13
años.
Sin embargo, resaltó que los plazos efectivamente vencen y entonces manifestó la
necesidad de volvernos más competitivos y reorientar nuestros cultivos hacia
sectores de mayor demanda, sin señalar cómo será posible eso.
"Esta diferencia de realidades obliga a que se genere, dentro de un posible TLC,
una estructura para preparar el camino hacia la mayor competitividad de los
productos peruanos", expresó el titular del sector y el líder de las
negociaciones.
Afirmó que este acuerdo bilateral no servirá de mucho si es que no existen
programas internos de mejora de la competitividad y reconversión de los sectores
industriales y agrícolas.
SALTO PRODUCTIVO
El ministro de la Producción, Alfonso Velásquez, también afirmó que debemos
estar preparados para el "gran salto productivo y de reconversión para las
exportaciones". Para eso, sostuvo que está a la espera, lo cual será en corto
plazo, de la creación del Consejo Nacional de la Competitividad.
Además invocó dejar el "ruido de la calle" y la desestabilización política para
tranquilidad de las inversiones.
"La inversión es determinante, pero ¿cómo pueden decidir los empresarios
nacionales? o ¿cómo traer inversión extranjera cuando generamos tanta
inestabilidad interna?", sostuvo.
Precisiones
El próximo 18 y 19 de mayo será anunciado el inicio oficial de las
negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. La sede será
Colombia. Luego, los lugares para las negociaciones variarán entre los países
comprendidos.
Las negociaciones concluirían el primer trimestre del próximo año. Lo acordado
será puesto a debate para su aprobación en el Congreso.
Según el ministro de Comercio Exterior, Alfredo Ferrero, en el 2006 tendrán
arancel cero básicamente los insumos, materias primas y bienes de capital
(fertilizantes y maquinaria pesada, principalmente).