La zafra algodonera 2004/2005, que se inicia entre setiembre y octubre, cubriría entre 340.000 y 350.000 hectáreas, según estimó ayer el titular del MAG, Antonio Ibáñez. La cartera agrícola inicia mañana una fuerte campaña de concientización para que productores destruyan los rastrojos del algodonero.

Si las estimaciones hechas por el ministro Ibáñez se cumplen, la superficie algodonera tendrá un crecimiento de entre 40.000 y 50.000 hectáreas.

El titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) aseguró también que la zafra algodonera, que se encuentra en sus últimas fases, cubrió un total de 300.000 hectáreas, teniendo en cuenta que la producción se acerca a las 300.000 toneladas.

Según Ibáñez, el Estado ya no comprará semillas ni otros insumos, pero sí intentará conseguir dinero para financiar al productor. La siembra algodonera se inicia entre setiembre y octubre en forma concentrada.

El ministro resaltó asimismo que el cultivo algodonero, por primera vez, será casi autosuficiente en materia de semillas. Explicó que las firmas semilleristas tienen en su poder materiales suficientes para cubrir unas 306.000 hectáreas. El secretario de Estado aclaró que estas partidas deben ser analizadas por los técnicos de la institución antes de dar cifras definitivas.

Según Ibáñez, el algodón será considerado este año nuevamente un rubro prioritario para el gobierno. Recordó que en la zafra anterior el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aportó 4 millones de dólares para extender un subsidio de 13 dólares por cada bolsa, política que este año ya no aplicarán debido a la falta de fondos.

El productor pagó, en promedio, 9 dólares por cada bolsa, que costó 22 dólares aproximadamente.

Según el ministro, la libre comercialización de esos materiales de parte del sector privado hará bajar ese precio de las simientes.

ARRANQUE DE RASTROJOS

Hoy comienza en Concepción la campaña de destrucción de rastrojos del algodonero. El ingeniero Ubaldo Britos, del Programa Algodonero del MAG, reiteró ayer que en la planta del algodón que queda en el campo se hospedan las siguientes plagas: lagarta rosada, mocho, picudo y broca.

Agregó que los rastrojos les ofrecen alimentos y protección durante el invierno, desde donde atacan posteriormente los nuevos cultivos.

El especialista afirmó que con esta actividad comienza la nueva zafra algodonera y advirtió que la tarea es fundamental si se quiere evitar severos daños a la producción.

Tanto el ingeniero Britos como el ministro Ibáñez señalaron que el mejor incentivo para los productores algodoneros es asegurar con la destrucción de los rastrojos una buena producción. Existen herramientas legales que castigan a los que no realizan esta actividad, pero el MAG jamás aplicó sanción alguna.