Alrededor de 60 trabajadores de la empresa láctea Caprolet ocuparon el pasado jueves la planta de Tarariras, como respuesta a la decisión judicial de dar vía libre al proceso de liquidación de la firma y dejarlos sin su fuente laboral. Los trabajadores reclaman al banco el respeto por sus puestos laborales frente a la posible enajenación de la firma a capitales especulativos que habrían adquirido la cartera de 2 millones de dólares con la que la cooperativa lechera se disolvió en 2002. Un juez habilitó esta semana el cierre de la planta y el remate para dentro de 30 días. La planta emplea a 60 trabajadores y procesa alrededor de 100 mil litros diarios de leche, aportada a la planta por productores lácteos de toda la cuenca oeste del departamento de Colonia.
Para mañana se anuncia una reunión de los trabajadores con directivos del Banco República para plantear la posibilidad de que ante el proceso enajenatorio "se respete el trabajo de los empleados" según explicó a EL ECO Mario Yusiano, integrante del gremio de Caprolet de Tarariras.
A partir del año 2000 la cooperativa se disolvió y asumió el control de la planta de Tarariras a la empresa Valle Sauce en forma de arrendamiento, empresa que en menor escala, también se dedicaba al envasado de productos lácteos en esta zona del departamento "esta gente hizo un acuerdo con nosotros, con los productores lecheros y la tercer pata era el acuerdo pro la deuda con el Banco República" explicaron a LA REPUBLICA los trabajadore de la planta "estuvieron negociando desde entonces pero no se llegó a un acuerdo" explicaron. Por esto el BROU llamó públicamente a interesados en un llamado que terminó el pasado 30 de marzo "el banco decide entregar la planta a una empresa que no se dedica a la producción láctea, gente que compra deudas del Banco República para luego ejecutar los bienes judicialmente" señalan. Por esto la justicia de Rosario dictaminó esta semana que la planta se cierre hasta el remate dentro de 30 días "estamos ocupando la planta para resistir el cierre" dijo Yusiano.
Este fin de semana LA REPUBLICA pudo constatar que se mantiene la ocupación comenzada el pasado jueves cuando sus trabajadores entienden que "toda solución al tema debe contemplar el mantenimiento de los puestos de trabajo de los funcionarios de la industria, quienes desde hace años vienen realizando los mayores esfuerzos y concesiones para mantenerla viva". Por ello "los empleados de la planta industrial de Caprolet se declaran en estado de alerta sindical, con ocupación del complejo industrial, sin suspensión de actividades y a los únicos efectos de mantener el regular funcionamiento del mismo y de tal forma el necesario sustento para los trabajadores y sus familias" , según señalaron.