El panorama internacional sigue bueno
Por ahora los precios siguen dependiendo en el mundo del resultado de las producciones de soja de naciones sudamericanas, tan importantes para el equilibrio la oferta y la demanda global. Lo que se coseche en Argentina y Brasil será un factor fundamental.
Pero la cosa puede llegar a ponerse bien difícil si hay problemas de siembra a mediados de año en la zona sojera de EE.UU. O si los productores deciden disminuir la superficie planeada.
El déficit mundial de soja ya se habría acentuado y, por lo tanto, en el mediano plazo el ritmo de venta de los productores sudamericanos y el volumen de las exportaciones del complejo soja, como así también la facilidad con que esa mercadería se canalice por puertos y plantas, serán los ejes del nivel de precios.
Esta será así hasta que el mercado cuente con idea clara sobre cómo vendrá la producción 2004/05 de soja en EE.UU. Cuando termine la cosecha en Sudamérica, comenzará el grueso de la siembra en el hemisferio norte.
Con una demanda que continúa siendo importante, y ante precios de Chicago que cayeron abruptamente en las últimas semanas, no parece lógico esperar una baja de precios sostenida. Es que nada indica que los fundamentales alcistas hayan desaparecido bajo la vorágine vendedora de futuros los grandes fondos especulativos.
La demanda asiática se ha movido con tranquilidad en los últimos días pues Asia tendría sus necesidades cubiertas hasta parte del mes de junio. Ello explica en buena parte por qué el mercado ahora está algo tranquilo.
Además no hay que olvidar que Sudamérica está en el medio de la cosecha.
Sin embargo, en el mediano y largo plazo el panorama de la demanda no ha cambiado y las perspectivas para la oferta de soja nueva en EE.UU. no son de holgura.
La realidad es que la demanda asiática, especialmente la de China, es superior a la del año pasado para esta misma fecha. China importa a razón de 1,5 a 2 millones de toneladas de soja por mes en el período que va de junio a agosto. Luego empieza a ingresar el grano de su producción local.
En los planes de implantación de soja están compitiendo los demás granos. Existe una alta probabilidad de que la superficie que se pensaba destinar a la soja, finalmente, no se concrete y sea, entonces, más baja. Con ello se ajustaría considerablemente más el balance de la oleaginosa. Por ello, los precios de la soja en Chicago necesitan subir para evitar el desplazamiento de superficie y para que la demanda comience a racionar sus requerimientos.
Ya se iniciaron labores de siembra iniciales en EE.UU., pero son de baja consideración respecto del peso que tienen los grandes estados productores.
¿Y qué pasa en Argentina?
¿Cómo sigue el movimiento de la soja en la zona portuaria? una vez finalizado el conflicto, el ingreso de camiones, a los puertos y zonas aledañas, se fue regularizando, poco a poco.
Cerca de cinco mil camiones diarios están llegando a la zona de salida, y se nota cómo se privilegia el arribo de soja, en detrimento del maíz.
El precio para pago y entrega en mayo está rondando los 230 dólares, tanto en la exportación como la industria aceitera.
Por lo expresado, no se contempla como probable un escenario de precios internos inferior a un nivel de $62 por quintal. Al menos por ahora. Y éste es un buen precio.
El número final de la producción sigue siendo motivo de gran preocupación en el sector comercial. Es que una cosecha inferior a la del año pasado y con un frente externo muy activo, la competencia entre los demandantes por la mercadería existente sería demasiado fuerte.
Ahora los cálculos están por debajo de los 33 millones de ton de producción de soja 2003/04. Ell informe anterior de los especialistas de la SAGPyA había sido de 34,7 millones, con lo que el recorte fue un sustancial 5%. Se trata de una baja de 5 millones de ton frente a los potenciales 38 millones que se esperaban inicialmente.
La realidad es que la cosecha será casi 10% inferior a la del ciclo previo.
Hay un gran retraso en la recolección, potenciada por la situación de Córdoba, una de las provincia más afectadas por la sequía, primero, y las lluvias, ahora.