Los desastres naturales a raíz de efectos climáticos registrados en el país, afectaron a más de 100 municipios del país con mayor y menor incidencia, según el diagnóstico realizado en los nueve departamentos, por una comisión del Ministerio de Asuntos Campesinos y Agropecuarios.

Este Diagnóstico de Efectos Climáticos Adversos sobre la Agricultura de Bolivia, fue elevado este jueves al titular de Asuntos Campesinos, Guido Montenegro.

El documento fue elaborado por una comisión del Viceministerio de Desarrollo Rural, la Dirección de Estadísticas del Ministerio, Servicios Departamentales Agropecuarios (Seda), responsables de prefecturas e informantes calificados capacitados para el efecto en todo el país.

Según este diagnóstico los departamentos con mayor número de municipios afectados son La Paz con 36, Santa Cruz 24 y Oruro 24. El departamento de Pando tiene solo dos municipios afectados.

En La Paz, de 36 municipios afectados, 26 tienen grado 4 de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria (el máximo es 5); en el departamento de Potosí 14 de los 18 municipios afectados tienen grados 5 y 4 de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria; mientras que en Oruro de 24 municipios afectados la mitad tiene grado de vulnerabilidad de 4.

Los municipios con porcentaje de pobreza por encima del 90 por ciento, se encuentran el los departamentos de La Paz (29 municipios), Oruro (16) y Potosí (12). A nivel nacional, la mayor parte de los municipios afectados (75 de los 135) tienen el mayor porcentaje de pobreza (90 por ciento).

El mayor número de familias afectadas se encuentra en los departamentos de La Paz con 23.802, Potosí con 16.166y Oruro con 11.480

El área afectada por departamento es mayor en Santa Cruz, con 63.408 hectáreas y Oruro con 17.656 hectáreas afectadas que corresponden a 7.040 y 11.480 familias damnificadas respectivamente. En contraste Pando es el Departamento con menor área afectada: 101 hectáreas correspondientes a 69 familias.

Los cultivos más afectados se encuentran en el departamento de Santa Cruz: maíz 34.979 hectáreas y arroz 17.514 hectáreas y, en segundo lugar, en Oruro con papa 5.621 hectáreas y quinua con 5.150 hectáreas afectadas. En Oruro, Potosí y La Paz. se observa que los cultivos son en su mayoría de seguridad alimentaria, es decir para garantizar el sustento de la población, mientras que en Santa Cruz principalmente, los cultivos afectados tienen importancia en el mercado.

El cultivo que más daños sufrió fue el del maíz con 44.180 hectáreas afectadas, seguido por arroz con 20.392, papa con 18.343 hectáreas, quinua con 15.718 hectáreas y cebada con 9.290 hectáreas.

El valor de la pérdida en la producción corresponde a 23.337.913 millones de dólares de los cuales corresponden a Santa Cruz 14.016.686, a Potosí 2.544.976 y a Cochabamba 2.508.912. El departamento de Pando es el que reportó menores pérdidas: 39.602 dólares americanos.

El mayor porcentaje de área afectada por factores climáticos adversos corresponde a la sequía con un 73 por ciento. Se presentó un déficit hídrico del 40 por ciento en el cono sur de Cochabamba y valles de Santa Cruz, especialmente en Vallegrande. Un déficit del 20 por ciento afectó a las zonas de producción de quinua en los departamentos de Potosí y Oruro.

El viceministro de Desarrollo Rural, Jhonny Delgadillo, bajo cuya supervisión se desarrolló el presente diagnóstico, dijo que estas cifras permiten analizar en forma global los daños de los fenómenos climáticos adversos sobre la actividad agrícola y prever sus posibles efectos sobre las condiciones sociales y económicas de las familias afectadas.

Se refirió también a que un parámetro importante a la hora de definir la ayuda a las familias damnificadas es el grado de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria. Por otro lado una priorización adecuada y ayuda oportuna y eficaz permitirán evitar efectos secundarios en la población afectada como la migración, el incremento de personas desocupadas, la falta de alimento y recursos económicos para satisfacer necesidades básicas de la población señaló la autoridad.

La campaña agrícola 2003-2004, se caracterizó por la presencia de fenómenos climatológicos totalmente adversos a la actividad agropecuaria en todo el país, este comportamiento climatológico es atípico, no es un comportamiento normal, justifico Delgadillo.

Esto, explicó, está basado en el registro del comportamiento climático de 40 años, por lo que se quiere llamar la atención de la gente del área rural, dado que esta situación amerita asumir la responsabilidad de manera compartida entre el Estado central y los niveles prefecturales, municipales y comunales, puntualizó.

Estos cambios climáticos como las riadas, dijo que por ejemplo, se han dado fundamentalmente por el sobrepastoreo y el mal manejo de los recursos hídricos son los que generaron este tipo de inclemencias.

Manifestó que debemos actuar conjuntamente para revertir este proceso, para organizar mejor nuestra reducción y para hacer un mejor uso de nuestros recursos naturales.

Sin duda alguna los más afectados por la ocurrencia de fenómenos climáticos adversos son los campesinos y los agricultores; no así los mercados urbanos, porque ha habido en otras zonas buenos niveles de precipitación que han favorecido el desarrollo de los cultivos y por lo tanto hay productos en los mercados de las ciudades sin mucha variación de precios.

Consultado sobre este tema, Delgadillo dijo que como es de conocimiento público, se atraviesa por un periodo bastante difícil y de crisis económica. El Tesoro General de la Nación tiene pocos recursos y es muy difícil prever estos desastres y poder incluirlos dentro de la programación.

Por este motivo lo que se hizo es preparar un plan de atención a desastres que está siendo presentado a la cooperación bilateral y multilateral. Las representaciones locales de estos organismos están cooperando en la medida de sus posibilidades, puesto que éstas también tienen limitaciones para la disposición inmediata de sus recursos, dijo.

Destacó el apoyo de la cooperación de la Unión Europea, de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), Programa Mundial de Alimentos (PMA) en la atención de los diferentes desastres y en forma oportuna a favor de las familias afectadas.