Por Mariano Obarrio
De la Redacción de LA NACION

El futuro elenco de Cristina Kirchner no diferirá demasiado del actual, aseguran en la Casa Rosada, más allá de los aires de oxigenación que buscó Alberto Fernández con su intempestiva renuncia a la Jefatura de Gabinete.

"El gran renunciamiento lo hizo Alberto y redimió a los demás. Sí se irá Guillermo Moreno, pero en unos días; quizás Oscar Parrilli, cuestionado, y se hará una limpieza de albertistas", comentó tras la asunción de Sergio Massa un hombre de la Presidenta.

Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, tampoco cambiarán, al parecer, las grandes líneas políticas, como la intervención en el Indec, más allá de un maquillaje en el estilo, que le imprimirá el nuevo jefe del Gabinete, Sergio Massa. El poder real seguirá en manos de Néstor Kirchner, jefe del PJ, aunque con menos presencia en el escenario público, al menos en los primeros días tras la crisis.

La figura del "renunciamiento" es de gran significación en el peronismo por la histórica renuncia de Eva Perón a la posibilidad de secundar a Juan Perón como vicepresidenta en las elecciones de 1951, cuando estaba gravemente enferma. Y los peronistas, irónicos, tienen una máxima entre tantas: "Para qué renunciar si el gran renunciamiento lo hizo Evita". Lógica pura.

Habrá ahora más injerencia del ministro de Planificación, Julio De Vido, sobre los negocios estratégicos del Estado y sobre el manejo de los recursos públicos en interacción con provincias y municipios. Massa será un estratego político, más volcado a mejorar el diálogo con gobernadores, intendentes, legisladores y con la prensa. Es un buen comunicador y es cuidadoso de su imagen.

La presencia de De Vido, ascendente, no será otra cosa que el afianzamiento de Kirchner en el poder real.

En sintonía

Sin embargo, según pudo saber LA NACION, la Presidenta, más en sintonía con Kirchner de lo que se cree, reconoce que existe necesidad de producir el recambio del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Se cuidará la imagen estética, pero la intervención en el Indec y la manipulación de los índices de inflación continuarán su rumbo y ello podría impedir la lucha contra la inflación. "Los tiempos de la renuncia de Moreno los definirá la Presidenta. Está casi decidida, pero hay que esperar a los próximos siete días", dijo un kirchnerista.

El otro gran candidato a dejar su cargo es el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Está muy cuestionado por los gobernadores del PJ y por los intendentes peronistas del conurbano. Estos no toleran la tendencia del Gobierno de movilizar a los actos del PJ a los jefes piqueteros por impulso de Kirchner.

El reclamo de los caudillos provinciales y jefes de territoriales alcanzó niveles de exigencia: cortar de cuajo con la relación con líderes como Luis D Elía, Edgardo Depetri o Emilio Pérsico. "Los piqueteros podrían sellar la suerte de Parrilli", dijo una fuente a LA NACION. Parrilli es quien maneja la relación con las organizaciones sociales y piqueteros.

En el seno del Gobierno existe una iniciativa para depurar la gestión de dirigentes "albertistas" puros. Alberto Fernández se retiró con un portazo, en forma anticipada, sin avisarle a Cristina Kirchner, e hizo críticas a políticas como el tren bala, el Indec y los actos convocados por Kirchner. También buscó congraciarse con los gobernadores que cuestionan a Kirchner y le anticipó a la prensa su dimisión antes que a la Presidenta.

Un hombre de Alberto Fernández comentaba ayer que el ex jefe de Gabinete deslizó que se había arrepentido de promover la candidatura presidencial de Cristina Kirchner en las elecciones pasadas. "Alberto dice que Cristina no es tan fuerte en la gestión como en el rol de senadora", dijo una fuente. "Debió ir Néstor a la reelección".

Desde el kirchenrismo retrucan: "Ahora se quiere congraciar. No se hace cargo de las retenciones, de Martín Lousteau [ex ministro de Economía] y del conflicto con el campo", dicen cerca de Kirchner.

"Ahora quedó abierta la puerta para que se vayan varios albertistas", anticipó un funcionario a LA NACION. En principio, los secretarios de Medios, Enrique Albistur, y de Ambiente, Romina Picolotti, ofrecieron su renuncia, pero fueron confirmados. Sin embargo, su situación es endeble.

Otros "albertistas" que quedaron en la mira son Héctor Capacciolli, superintendente de Seguridad Social; Julio Vitobello, de la Sigen, y, en menor medida, Claudio Moroni, de la AFIP.

Si finalmente fuera removido Moreno, es posible que Massa ofrezca un nombre para su reemplazo: se menciona a Amado Boudou, el actual titular de la Anses.