EN UN ESCENARIO de crisis por el sobrestock de vino, el Ministerio de Ganadería se apresta a aplicar una serie de medidas para el sector. El ministro José Mujica reconoció no haber actuado a tiempo. Señaló que el acuerdo logrado en Inavi recomienda al Poder Ejecutivo la fijación de $ 4,20 para la moscatel (10,5 grados), y $ 4,80 para las merlot y tanatt, precios todos por un kilo de uva. Aclaró que el Poder Ejecutivo fija el precio oficial, lo “que no quiere decir que es el precio real” ya que eso depende de la oferta y la demanda. Estableció que el precio debería ser superior por razones de costos, “pero hasta donde podemos incidir, hemos recomendado el precio oficial”.
El Ministerio enviará rápidamente un proyecto de ley de tan solo tres artículos para asegurar un margen de stock de reserva de vino que no se pueda vender.
“Seguramente tendrá cierta proporcionalidad, según el tamaño de las bodegas, cuyo destino será la venta de vino a granel al exterior o finalmente la destilación si pasa demasiado tiempo y corre peligro su estabilidad”.
SUBSIDIO
En tanto, los pequeños productores de menos de cinco hectáreas, que tienen como fuente de vida la uva, serán subsidiados por parte del Mgap y el Inavi, “para poder asegurar que su uva coparticipe en un proceso de exportación de vino a granel”. No descartó el apoyo, a través del subsidio, a pequeños bodegueros, en la medida que sean pequeños viticultores. A esos efectos, Inavi abrirá un registro para los productores. Mujica explicó que los fondos podrían surgir “prestados” de los obtenidos para la caña de azúcar, donde los dineros concedidos ya fueron devueltos. Subrayó que no se pueden sustentar a largo plazo políticas de subsidios, “pero esto es una necesidad de socorro en un momento coyuntural”. Indicó que Uruguay tiene una sobreoferta de uva y vino por la apuesta que se hizo en la reconversión de la viticultura. “Hubo mucho de acierto, y paradojalmente, esta crisis es hija del acierto”.