Eran los productores de cerdos con algunos lechones y una chancha para dar a conocer a la población la situación por la que atraviesan.

Tocando las bocinas de los camiones y golpeando las cajas metálicas, avanzaron por 18 de Julio hasta el frente de la Intendencia Municipal, y luego fueron hasta la puerta del Ministerio de Ganadería, también golpeando los vehículos, para solicitar una entrevista con el ministro José Mujica, la que no fue concedida. En su permanencia en la explanada repartieron volantes a los asombrados transeúntes donde denunciaban que la importación de carne de cerdo dejó sin trabajo a 3.000 productores y más de 10.000 trabajadores.

Además el volante indicaba que los productos Doña Coca, Arizona y Centenario son elaborados con carne congelada importada e instaban a no consumir carnes importadas.

Para el presidente de la Asociación de Productores de Cerdos, Víctor Liberman, la presencia de productores se debe a la necesidad de que la industria (del chacinado) compre su materia prima en el Uruguay fundamentalmente, a un precio que sea rentable para el productor. “Hasta el mes de noviembre de 2006, la industria pagaba entre $ 27 y $ 28 el kilo de cerdo, pero a partir de la suba del maíz acompañaron ese aumento con una rebaja, pasando en la actualidad a $ 22 el kilo de cerdo”.

Señaló que eso lo lograron importando carne desde Brasil a precios muy baratos, por no poder este país vender su producción a Rusia por los problemas de aftosa que afrontó.

Liberman advirtió que la carne importada permanecerá en cámaras por más de seis meses, “y nadie puede asegurar que esa carne no se encuentre rancia al momento de ser industrializada”.

DESAPARICIÓN

Recordó que en el año 2000 había 6.000 productores, mientras que en la actualidad quedan 2.900, según la encuesta finalizada a fin de año. “La desaparición se debe a que la industria juega con el precio y la necesidad del productor”.