Una fundada explicación dio el ingeniero Carlos Paolino, experto del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), para afirmar que la política actual del Mgap gasta recursos públicos en forma inadecuada en el fomento de la cría de ganado.

Paolino -que revista a nivel gubernamental en el Comité para la Innovación y la Calidad- dijo que desde hace años en Uruguay se formulan propuestas para incrementar la cría de vacunos en búsqueda de un crecimiento de la producción a nivel nacional, sin alcanzarse logros.

El diagnóstico de cómo lograr esa dinamización se conoce desde tiempo atrás. Sus pilares son la alimentación, manejo, sanidad y genética, recordó Paolino.

En su artículo publicado en El País Agropecuario, el experto consideró que los productores pecuarios han priorizado el stock (más cantidad de vacas) y la liquidez (terneros, refugo), y advirtió que si no se tiene en claro esto se volverán a repetir los errores del pasado. Las políticas para fomentar la cría de ganado han insumido muchos recursos públicos con magros resultados.

El parámetro de Eficiencia Reproductiva (terneros/vacas totales en edad reproductiva) se encuentra estancado entre el 36 a 40%, lo que significa que de cada 100 vacas fértiles, sólo se logran destetar de 36 a 40 terneros.

Esta situación quedó demostrada claramente cuando en la década de los años 90 el productor liquidó sus existencias de ovinos y decidió incrementar la cantidad de vacas de cría, haciendo crecer el stock, pero sin aumentar la eficiencia de los procesos de producción de terneros lo que derivó que se mantuvieran idénticos los porcentajes de destete.

Sostiene Paolino ante esta situación, que si el gobierno quiere incrementar la cantidad de terneros destetados debe tener en cuenta que la demanda de terneros es consecuencia de los otros eslabones de la cadena, como invernadores, frigoríficos, el mercado interno y fundamentalmente del mercado internacional.

La suma de todos estos factores se reflejan en forma muy significativa en los precios que recibe el criador. Esto no lo recibe claramente este tipo de productor ya que en la industria frigorífica en las faenas de novillos la mayoría de los animales son de seis dientes o más.