En lo interno, recuperación del consumo por aumento del poder adquisitivo de la población gracias a un contexto de mejoramiento general de la economía; a una situación sanitaria estable y a la definitiva concreción del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), entre otras.
En lo internacional las tendencias hacia un mayor consumo; la reapertura de mercados; la liberación paulatina del comercio agrícola; las crecientes necesidades de la Unión Europea, entre otras. Además, la reciente misión sanitaria de EEUU y Canadá ha sido exitosa para nuestro país, por lo que la apertura de esos mercados está muy próxima (en término de meses).
En tanto, los consumidores locales como los del exterior son cada día más
exigentes; y mantener y aumentar la demanda de un alimento como la carne vacuna
implica un permanente cambio y adaptación, con consecuencias tanto en procesos
como en costos, e inversiones en publicidades e imagen. Conseguir que todo
producto pueda dirigirse a todo mercado es una definición estratégica.
La sustentabilidad de la producción, y su impacto ambiental y social, forman parte de las agendas de gobiernos, productores y comerciantes de alimentos de todo el mundo.
La ganadería argentina debe aumentar la producción, haciendo más eficiente
las tasas de extracción del stock, que hoy se ubica en el orden del 25 %, y la
de destete, del 62 %. El mejoramiento genético, una mejor oferta forrajera y el
uso de herramientas de manejo como la estacionalidad del servicio, el control de
preñez y un calendario sanitario riguroso serán indispensables para crecer.
Las nuevas exigencias del "bienestar animal" en países compradores han hecho
cambiar prácticas usuales en nuestro país. Si bien algunas son medidas de tipo
para arancelarias para trabar o impedir el comercio, otras deben respetarse.
Por el lado de la industria, la seguridad y la inocuidad alimentaria exigen controles de calidad, de residuos, ele contaminación y etiquetado ele los productos; y nuevas formas de presentación, uniformidad; información y trazabilidad (este último tema, aún con cuestiones en veremos, a pesar que nuestros competidores lo están resolviendo satisfactoriamente)
La demanda de productos orgánicos (que creció mundialmente un 24 % anual en los últimos 5 años a 12 mil millones de dólares), especialidades y comidas preparadas con atributos como las denominaciones de origen (D4) y las carnes con marca son exigencias de los mercados más sofisticados.
La necesidad de invertir programas de información al consumidor, y marketing de productos han requerido de especialistas en cada materia, además de necesitarse una permanente actualización. El IPCVA, financiado por productores e industria, fue creado por Ley a instancias del sector privado para ocuparse de estos temas.
Hoy, el IPCVA está trabajando en ferias y campañas internacionales para reposicionar el "Argentine Beel" en el exterior y ya hay empresas y asociaciones que ya tienen marcas acreditadas. Por otra parte, las Secretarías de Agricultura y de Turismo trabajan en una nueva "Marca País" y los expertos en marketing aconsejan, dada la consición pastoril de nuestro ganado, añadirle la denominacón "natural", como lo hizo Uruguay.
El negocio de ganados y carnes de la Argentina tiene un desafio mayúsculo para poder ubicarse nuevamente como un operador con peso específico propio en el concierto de las naciones que comercian carne vacuna.
Seamos conscientes que corremos con 1á desventaja de habernos alejado de los primeros lugares (que han ocupado países como Brasil, con una penetración de mercado impensable años antes)
Se debe annar una cada exitosa de creación de valor, con diferenciación e innovación tecnológica. Se debe pensar en "clusters" (polos de desarrollo regional) para mejorar la competviidad, ajustando costos, mejorando la productividad y ajustando la logística de distribución y la calidad de los productos. La recuperación del SENASA como agencia sanitaria confiable, con costos y exigencias acordes con los más exigentes estándares de calidad internacionales, es un imperativo insoslayable.
Para ello, es indispensable una alianza estratégica entre el sector privado y el público, con el objeto de: Fidelizar al consumidor local y del exterior, ubicando a la carne vacuna argentina como un alimento sano, nutritivo y natural,de alta calidad ,con excelente relación precio-producto, y con las mejores condiciones de sanidad e inocuidad alimentaria en todo el proceso, desde el potrero del productor al plato del consumidor, preservando el medio ambiente y el bienestar animal.
Marcelo E. Fieder
Secretario de la Comisión de Acción Política de la Sociedad Rural Argentina
La Nación