Según un estudio reciente realizado por la Oficina Alimentaria y Veterinaria de la Unión Europea (FVO, de las siglas en inglés) los ganaderos holandeses se han ajustado de forma altamente satisfactoria a las normas tanto nacionales como europeas sobre bienestar animal.

En concreto, dentro del sector porcino, la mejor comunicación con los productores ha dado lugar a un índice de conformidad con las normas sobre bienestar excelente.

En el año 2000, por ejemplo, el 57% de las granjas examinadas no disponía de material para enriquecer el ambiente donde se alojaban los cerdos mientras que al inicio de este año, este porcentaje había descendido a sólo el 6%.

Por su parte, el Ministerio de Agricultura está considerando incluir la supervisión de las normas de bienestar dentro del sistema de calidad holandés IKB de forma que durante las inspecciones realizadas por el IKB se comprobará también si las explotaciones cumplen con los requisitos relacionados con el bienestar de los animales.

Fuente : Eurocarne