A paso lento, la ganadería está recuperando terreno tanto en la provincia como en el resto del país con un panorama promisorio. Dentro de la variedad de razas existente, la Brangus tiene ventajas interesantes de adaptación y Córdoba es una de las principales provincias con este tipo de cabezas; aunque desde los últimos años no se registraron grandes avances respecto a la cantidad de criadores ni está sumando registros a raíz del desplazamiento de la actividad hacia el norte del país.
En diálogo con LA MAÑANA, el gerente de la Asociación de Criadores Brangus, Martín Scala, comentó que es la tercera raza a nivel nacional y que las perspectivas de crecimiento son buenas, especialmente en el norte por las particularidades de los animales. Si bien fue cauto al momento de considerar una eventual suba del kilo en pie, comparó la realidad de Uruguay, donde el valor se ubica en un dólar.

- ¿Qué lugar ocupa la raza Brangus dentro del ranking a nivel nacional?

- No tenemos estadísticas a nivel nacional por raza, si de los animales registrados y la raza Brangus está dentro de las tres primeras en el país, junto con Angus y Hereford. Y sin dudas, en el centro y norte del país, en NEA y NOA, somos la primera porque en esas zonas es donde se observó más desarrollo en los últimos 15 años.

- Estimativamente, ¿cuántas cabezas de ganado hay en el país y qué porcentaje corresponde a Brangus?

- Por datos del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Agroalimentaria (SENASA) hay 50 millones de cabezas en total. De Brangus no tenemos las estadísticas, pero somos la tercera raza, sin dudas.

- ¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento en el corto plazo?

- Brangus es una raza que ha crecido muchísimo desde la década del 80 en adelante, especialmente en el norte, donde se necesitó un porcentaje tanto de raza británica como de cebú para desarrollarse. Y sin dudas, en los últimos años con el desplazamiento de la ganadería hacia zonas más marginales por los buenos precios de la agricultura, fundamentalmente de la soja, nos ha beneficiado porque a medida que la ganadería se desplaza hacia sectores más marginales y a peores campos se necesitan razas con mayor rusticidad, sin perder calidad carnicera, sin perder fertilidad; características de nuestra raza.

- Además de estas cualidades, ¿qué otras fortalezas tiene?

- Las mencionadas anteriormente más el rendimiento al gancho la ponen dentro de las mejores razas en calidad, producción, fertilidad; es una variedad que se ha adaptado y por eso es el éxito logrado. Una raza no se impone por marketing sino porque da resultados y beneficios. La cría con una buena madre, así se impuso la Angus en la pampa húmeda cuando desplazó a principios de siglo al Shorton y a la raza criolla; lo mismo pasó con la Brangus en el norte: primero en las zonas de cría por lo excelente productora que es la madre, por su habilidad materna y también en sus diferentes etapas, la recría y la invernada; el novillo Brangus se exporta muy bien. Por eso se va imponiendo, no es que atrás hay un grupo de criadores o una asociación que con marketing lo hace; por el contrario, se impone porque da resultados. Después está la asociación orientando, ayudando, registrando, trabajando en la cuota Hilton, en la marca, etcétera.

- ¿Cuáles son los puntos débiles que deberían mejorarse o que restan competitividad frente a las otras razas?

- Es una raza sintética, prácticamente entre el 80 y 90 por ciento de los padres son de Argentina; o sea, que es una raza que la hemos hecho y hemos aprendido. Durante el transcurso de estos 27 años, los criadores (y lo digo porque lo soy) hemos aprendido mucho. Al principio, diría que la raza tenía un porcentaje cebú demasiado alto y que nos teníamos que diferenciar totalmente de las razas británicas y eso traía algunos problemas, sobre todo en la pampa húmeda, que no estaban acostumbrados a este tipo de animales; pero fue en la década del 80. En la del 90 y 2000, el animal ha cambiado totalmente; hoy tenemos otro Brangus: mucho más compacto, más ancho, más carnicero, más dócil, es otra raza totalmente diferente a lo que era en la década del 80; un porcentaje que no va más allá de tres octavos. Te diría que tenemos un excelente producto. En el 2003 se hizo el Congreso Mundial de la Raza en Argentina porque consideramos que tenemos un producto no sólo bueno para el país sino para otros, fundamentalmente para Brasil, Paraguay, Colombia y Bolivia, que son los que están demandando. Tomamos conciencia del producto que teníamos porque fuimos a ver Brangus a Estados Unidos, Brasil y Paraguay y nos dimos cuenta que el nacional es muy bueno, que teníamos que mostrarlo y exportarlo.

- O sea que se están cubriendo las expectativas tanto del mercado interno como externo.

- En el mercado externo, por estar en la Argentina, no es fácil en genética y reproductores, sobre todo después del episodio de la aftosa debido a que hubo que abrir lentamente las fronteras, todavía queda muchísimo para trabajar. Recién se puede exportar bien a Paraguay, a Brasil algo de embriones, no se puede todavía reproductores en pie, al mercado de Bolivia todavía hay que abrirlo, a Colombia se exporta algo; pero falta abrir reproductores en pie. Existe una serie de gestiones, trámites, burocracia que hay que trabajar para exportar sin problemas, pero la demanda la tenemos.

- ¿Por qué existe interés en exportar ganado en pie?

- En el caso de los países mencionados, sobre todo Brasil y Colombia, su ganadería tiene un porcentaje de cebú muy alto, por lo cual necesitan mejorar esa calidad carnicera para hacerla más competitiva y requieren introducir porcentajes de razas británicas; pero que tengan rusticidad y docilidad. Por eso es que están interesados en nuestro Brangus, hemos entrado en un estado de madurez y el producto es bueno; además de la cantidad de padres que tenemos, lo cual en la década del 80 esto no pasaba, había cuatro o cinco padres que usaba todo el mundo y hoy sobran, las cabañas de punta tienen los propios, el listado existente es muy amplio. Por eso es la demanda y especialmente por parte de los países del Mercosur, los cuales se proveen de genética de Estados Unidos y de la Argentina. Tenemos un ganado mucho más pastoril y mucho más adaptado a lo que necesitan.

- Mencionaba la posibilidad de enviar ganado en pie de esta raza, ¿en cuánto incrementaría el negocio ganadero?

- Es difícil la pregunta. A nivel de cabañas, el impacto es importante enseguida porque son 150 criadores activos, de los cuales quienes tienen posibilidades de exportar serán 15 o 20, o sea que el impacto en cuanto demanda de genética es elevado. A nivel carne, es más difícil aun porque es más macro, abarca mayor cantidad de productores y sin dudas es importante incrementar la exportación.

- ¿Cuántos productores conforman la asociación?

- Cerca de 400 socios, pero lo importante son las cabañas con registro activo, las cuales son 150 aproximadamente. Este año vamos a estar cerca de los 20.000 reproductores inspeccionados; es decir, que pasan por la marca de nuestros inspectores.

- ¿Cuál es la participación de las cabañas cordobesas?

- Hay muchas. Córdoba tradicionalmente fue una de las provincias con más criadores de la raza Brangus; te diría que Córdoba, Chaco, Formosa y Corrientes son las que tienen más criadores. Hay muchas cabañas de punta en la provincia mediterránea por sus cualidades y están peleando los primeros puestos en las exposiciones; hay que destacarlo porque son especialistas en trabajar en reproductores.

- ¿Cree que se incrementará el número de cabañas y productores a raíz de las buenas perspectivas de la actividad?

- En Córdoba la raza pegó fuerte en la década del 80 y muchos de esos criadores se mantienen, pero hoy la provincia es más que nada de agricultura. Las que están incorporando más criadores son Formosa, Corrientes y Salta; Córdoba se ha estabilizado porque mucha de las vacas existentes fueron a parar a otras provincias. Veo que la ganadería tiene buenas perspectivas, pero en Córdoba no se abren más registros, están los de siempre.

- Debido al avance de la agricultura, ¿los productores ganaderos se sienten un poco marginados?

- Me da la impresión que se sintieron un poco marginados hace tres o cuatro años, pero en el 2004 y el actual veo un repunte. En la zona norte el cambio es impresionante, se está haciendo mucha invernada cuando lo tradicional era hacer cría solamente. La pastura artificial tuvo buen desarrollo, es importante el cambio, quizás no se nota tanto en el sur, en la pampa húmeda; en el norte sí.

- ¿Esa inversión y esfuerzo se verá reflejada en una suba de precios del animal en pie?

- No soy analista, pero las perspectivas son muy buenas a partir del 2006 no sólo porque está aumentando el consumo interno (es uno de los más altos que se recuerda, desde fin de 2004 a la fecha se llegó a 80 kilos por habitante por año y ahora estaremos en más de 70; sin dudas que si el país mejora económicamente repercute en forma inmediata en la carne) y con respecto a la exportación, hay pocos mercados abiertos y faltan muchos como el de Estados Unidos. De hecho, tenemos un espejo al lado, en Uruguay, donde el kilo vivo está en un dólar o más o en la forma en que está exportando Brasil. Esto es futurología, faltan ver las realidades, sin dudas estamos mejor este año que el 2004, pero hay que ver qué pasa con el tipo de cambio, si el Gobierno pone retenciones o no, qué pasa con el mercado brasileño que influye mucho en el nuestro. Hay varias variables, pero las perspectivas son buenas.