Manuel Rochín Urbalejo, presidente de la agrupación caprina, afirmó que a las
mil 200 cabras les fue extraída una muestra de sangre, para analizarla en los
laboratorios de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos y
Acuacultura.
Posteriormente, dijo, “se nos darán los resultados obtenidos, ya que de antemano
sabemos que nuestras chivas están en buenas condiciones de salud,
afortunadamente le hacemos el análisis a las cabras, porque debemos estar
seguros de lo que tenemos”.
Rochín Urbalejo resaltó que después de que les sea entregado el certificado de
que el ganado caprino de la organización está libre de brucelosis y tuberculosis
caprina, existe la posibilidad de comercializar un número aún no determinado de
animales.
Lo importante es que el hato esté libre de sospecha de esta enfermedad, la cual
debe ser prevenida por todos los criadores de cabras, ya que forma parte de un
sector con grandes posibilidades de expansión, añade.
En cuanto a la pérdida de más de 3 mil pacas de alimento para las cabras, el
presidente de Unión de Sociedades Caprinas del Valle indicó que gracias a Dios,
no pasó nada que se pudiera lamentar.
Sin embargo, señaló en materia económica sí les dañó, pero hay formas de cómo
remediar este “tropiezo”, quizás no es el primero ni el último, pero hay que
enfrentar las circunstancias, principalmente cuando son negativas.
Juan Barragán Fierros