El bloqueo que el magisterio de Salta realiza en Salvador Mazza impide que dos millones de litros del combustible lleguen al país. El Ministerio de Hidrocarburos analiza la importación de Brasil
Ante la escasez de diésel importado y para asegurar la continuidad de la
campaña de cosecha agrícola de verano 2004/2005, el sector agrícola cruceño
logró que las refinerías le otorguen una asignación adicional de emergencia de
un millón de litros a distribuirse entre hoy y mañana.
“El diésel adicional que recibirá el sector agrícola, que está en plena cosecha,
será de las reservas estratégicas que tienen las refinerías. El viernes
evaluaremos la situación del bloqueo en Argentina y se buscará una solución”,
afirmó el titular de la CAO, Mauricio Roca, luego de una reunión sostenida ayer
con representantes de la Superintendencia de Hidrocarburos, del Ministerio de
Agricultura, de la EBR y de las empresas mayoristas.
El motivo principal es que desde hace siete días la ruta que conecta a la
población de Salvador Mazza (Argentina) y a la de Yacuiba (Bolivia) está
bloqueada por los maestros rurales de la provincia de Salta, en protesta por el
bajo incremento salarial que el Gobierno del dignatario Néstor Kirchner les
otorgó.
La medida de presión provocó que dos millones de litros del combustible
argentino sigan en las plantas de almacenaje de la empresa Refinor sin poder ser
despachados a Santa Cruz.
De hecho, la situación de la distribución de diésel ya es anormal en la región y
desde ayer se comenzaron a ver largas filas de vehículos en los surtidores del
departamento.
Miles de agricultores de soya, arroz, maíz y otros productos correspondientes a
la campaña de verano 2004/2005, ven con desesperación la imposibilidad de
conseguir diésel para continuar con la cosecha que está en su punto más alto.
La Asociación Nacional de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), hizo
conocer que desde hace 15 días su sector viene soportando una gradual escasez
del combustible y que en los últimos cuatro días, la situación se agravó.
El gerente de Anapo, Rolando Zabala, recalcó que de las más de 600.000 hectáreas
programadas, hasta ayer ya existe un avance del 40%.
Sin embargo, exteriorizó su preocupación por dos motivos centrales: el retraso
del avance de la cosecha que conlleva significativos sobrecostos económicos para
el productor y la acelerada pérdida de humedad del ‘grano de oro’, que en las
industrias aceiteras se cotizan con menor valor económico.
La principal importadora del carburante, Copenac, alertó que desde ayer no tiene
una sola gota de diésel argentino y que sólo recibe de la Empresa Boliviana de
Refinación (EBR) un cupo de 130.000 litros, tres veces por semana, los que
comercializa entre los surtidores cruceños. “La situación es desesperante, no
sabemos qué vamos a hacer. El reporte que nos llegó desde Salta dice que la
gobernación de esa provincia intentó negociar con los maestros el martes, pero
que no se llegó a una solución. Lo cierto es que con la producción nacional no
podemos abastecer la demanda de combustible del sector agropecuario cruceño”,
mencionó el presidente ejecutivo de Copenac, Jorge Calbimonte.
La escasez del combustible en las 70 estaciones de servicio de las provincias es
muy fuerte y también se comienza a reflejar en los restantes 70 surtidores de la
ciudad. Así lo reconoció la gerente de la Asociación de Surtidores (Asosur-Santa
Cruz), Martha Parada, que ayer sostuvo una reunión con el Viceministerio de
Hidrocarburos en la sede de Gobierno para buscar una solución al tema.
“Lo que el Ministerio de Hidrocarburos me informó es que analizan la posibilidad
de iniciar un ciclo de importaciones de diésel de Brasil para no depender
exclusivamente de la producción argentina y sobre todo, por los conflictos que
se puedan dar como el actual bloqueo del magisterio de Salta o de los bagayeros
en el lado boliviano”, señaló.
Según la ejecutiva, los dos puntos que el equipo técnico del Ministerio de
Hidrocarburos estudia son: el precio y la calidad del carburante.
Parada explicó que actualmente Santa Cruz demanda 1,5 millones de litros diarios
del combustible.
Movilización del magisterio permanece
Unos 4.000 docentes se movilizaron ayer en forma pacífica por las calles
salteñas, para demostrar que no están de acuerdo con el aumento de 61 pesos que
el Gobierno del presidente Néstor Kirchner otorgó al salario básico del sector,
que de 239 subió a 300.
Los maestros en huelga, marchaban vestidos de negro, simbolizando el luto porque
la mayoría de los chicos salteños no han empezado todavía las clases, insisten
en un básico de 750 pesos, lo que les permitiría alcanzar un salario de bolsillo
superior a los 1.300 pesos con la suma de otros ítems.
Por esto, el gobernador Juan Carlos Romero dijo que no va a "hipotecar a la
provincia".
El paro, que entró en la séptima semana, sigue teniendo un alto acatamiento en
las escuelas públicas del interior y en la capital, mientras que en los colegios
privados, la medida es parcial.
Sin embargo, la ministra de Educación, María Esther Altube, aseguró en un parte
de prensa, que "sólo el 20% de los maestros está adherido al paro".