El Fondo Monetario Internacional (FMI) le planteó ayer al gobierno electo,
que el próximo gobierno debe realizar un mayor esfuerzo para aumentar el
superávit primario del país (resultado primario del sector público, excluyendo
el pago por concepto de intereses de la deuda pública). El equipo económico,
encabezado por Danilo Astori, respondió que el esfuerzo fiscal debe continuar,
pero el mismo debe dejar lugar a la atención de políticas sociales y la
inversión pública.
Primeras conversaciones. Cancela (futuro presidente del Banco Central), dijo que
"el esfuerzo fiscal --que hay que seguir haciendo-- debe dejar lugar para la
atención de políticas sociales".
Las máximas autoridades del gobierno electo comenzaron ayer una serie de
reuniones con los más altos funcionarios del Fondo Monetario Internacional
(FMI). Los encuentros culminarán en esta jornada en el piso 25 del Hotel
Sheraton.
El eje de las conversaciones se centró en la capacidad de gasto que tendrá el nuevo gobierno, en un marco que es catalogado como "ajustadísimo" por las partes, debido fundamentalmente al fuerte endeudamiento que presenta el país. También se intenta establecer los niveles de ingresos y egresos previstos para mantener el equilibrio en las cuentas.
En el día de ayer, el equipo económico encabezado por el futuro ministro de Economía, contador Danilo Astori, le presentó un documento estableciendo el estado de situación de la economía nacional a la delegación del FMI, conformada por el representante de la entidad en Uruguay, Andreas Bauer, el director para el hemisferio occidental Anoop Singh y el jefe de la misión para el país, Andrew Wolfe. A todo esto, el futuro director del área macroeconómica, Fernando Lorenzo, expuso sobre la sustentabilidad de la deuda pública.
El designado ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, sostuvo que la delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) coincidió con "los fundamentos" que al Encuentro Progresista llevó a proponer las políticas sociales que hoy impulsa, y son conscientes de que el país precisa estas políticas".
Tras la instancia del Hotel Sheraton, y durante aproximadamente cuarenta y cinco minutos, la delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezada por el indio Anoop Singh, visitó al mandatario electo, Tabaré Vázquez, en sus oficinas del Hotel Presidente, al tiempo que Astori calificó de "muy provechosa" la jornada de trabajo de la víspera con las autoridades del organismo en el hotel Sheraton.
"Tuvimos una reunión positiva con Vázquez y Astori y es la primera reunión con el doctor Vázquez después de la elección", señaló Singh, traducción mediante del jefe de misión para Uruguay, Andreas Bauer.
Agregó que existió una felicitación "por haber ganado la elección", y "esperamos cerrar con él y con su equipo una relación muy productiva y positiva de trabajo".
"Fue una reunión muy cordial, muy productiva y estamos esperando poder trabajar con el nuevo gobierno con mucho éxito", enfatizó Singh.
Por la noche, la delegación del FMI se entrevistaba con el presidente de la República, Jorge Batlle, en la residencia de Suárez y Reyes.
Coincidencias
Respecto a la jornada de trabajo de la víspera, Astori dijo estar muy
contento, y adelantó que en la jornada de hoy al término del intercambio de
opiniones en el hotel Radisson, se efectuará una conferencia de prensa en
conjunto con las autoridades del FMI "y ahí podemos aprovechar para hacer
comentarios más detallados".
"Estamos muy contentos porque ha sido una jornada muy provechosa en la que el gobierno electo presentó algunas características de su programa de gobierno, las más importantes a nuestro juicio, un primer ejercicio sobre perspectivas de futuro, hemos recibido comentarios de la misión del Fondo, y en la tarde estuvimos destinados a analizar temas más especializados como los referentes al sistema bancario", puntualizó Astori.
Al ser consultado sobre la impresión que le dejaron los enviados del FMI en torno a las políticas sociales que pretende impulsar el Encuentro Progresista-Frente Amplio, Astori indicó que fue "absolutamente coincidiendo con los fundamentos que a nosotros nos llevan a proponerlas, o sea, conscientes de que el país precisa estas políticas".
La segunda pregunta que aceptó contestar alude a la circulación del documento del Fondo Monetario referente a la vulnerabilidad del sistema financiero uruguayo, y si esta reunión sirvió para dejar más claro la actual situación, Astori manifestó que "el documento del Fondo que existe no es un ingrediente de la reunión que celebramos con la institución".
"Hemos presentado trabajos que ha elaborado el gobierno electo y hemos recibido comentarios del Fondo, y en segundo lugar, que el país está en una situación de endeudamiento importante no es un secreto para nadie, lo sabemos todos, y esto condiciona nuestro trabajo de futuro y nos exige a planificar de la mejor manera posible", precisó.
Diferencias
Sin embargo, el economista Walter Cancela, futuro presidente del Banco
Central del Uruguay, manifestó ayer que en la reunión que el equipo económico
del gobierno electo mantuvo con la delegación del Fondo Monetario Internacional
hubo algunos puntos discrepantes. La principal diferencia estuvo centrada en la
magnitud del esfuerzo que tiene que hacer el país en materia de superávit
primario llevándolo al 4%, mientras que actualmente se ubica en el 3,8%.
Aclaró que todavía "no se está negociando nada", pero precisó que el organismo internacional entiende que Uruguay debe hacer todavía "un esfuerzo más importante que el hecho hasta ahora en materia de superávit primario." No obstante, el designado presidente del BCU explicó que el gobierno electo entiende que "dadas las hipótesis de crecimiento que tenemos y de evolución de otros factores, el esfuerzo fiscal --que hay que seguir haciendo-- debe dejar lugar para, por un lado, la atención de políticas sociales, pero también recuperar rápidamente la inversión pública, absolutamente necesaria para sustentar un proceso de crecimiento".
Fue catalogado de "positivo" el intercambio de evaluaciones de planes y propuestas que hiciera el gobierno electo con el FMI. Como resultado de la reunión, se entiende que queda la posibilidad a partir del 1º de marzo, una negociación de un nuevo apoyo de financiamiento por parte del organismo internacional. El FMI está dispuesto a respaldar económicamente a Uruguay, en la medida del arribo de un acuerdo sobre los diseños de políticas macroeconómicas y ciertas reformas institucionales que el país requiere.
El gobierno electo anunció que el valor del dólar continuará siendo fijado por el mercado, en la medida en que se llevará adelante una política monetaria activa y régimen de cambio fluctuante. Sobre la vulnerabilidad del sistema financiero uruguayo se destacó en todas las exposiciones de ayer que hay un crecimiento de la confianza, que deja la posibilidad abierta para una recuperación más rápida de la prevista.
Cancela señaló que no está en duda el cumplimiento de los salarios públicos o pasividades, y que el gobierno electo está pensando en consolidar una tendencia de crecimiento de la producción, sin que esto signifique que el gasto público no tenga la necesidad de reducirse en términos absolutos, en la medida en que deja margen para otros compromisos que se tienen.
El economista hizo referencia a la evolución económica del país con un crecimiento anual del Producto Bruto Interno, estimado con un piso del 5% y un techo del 7%.
Cancela aclaró que de darse un crecimiento en la economía, un superávit fiscal mayor no necesariamente compromete la inversión pública.
Apuesta al crecimiento
Con respecto a la deuda pública, estimó que actualmente se ubica en el
entorno del 95% del PBI, pero que el gobierno electo pretende reducir ese
porcentaje, y explicó que el estándar internacional de no problema es del 40%, a
lo que "Uruguay está lejos de eso, y no creo que podamos llegar a eso en los
cinco años de gobierno, pero intentaremos acercarnos, para poder tener mejores
condiciones de acceso al crédito."
Aseguró que esta reducción de los porcentajes de la deuda pública se hará principalmente por el crecimiento de la economía.
No obstante, Cancela dijo que el próximo gobierno está obligado a reducir la deuda con el Fondo Monetario Internacional, debido a que el país está con un grado de endeudamiento muy alto, en relación a su cuota.
Señaló que el gobierno de izquierda emita deuda a nivel internacional durante el presente año, teniendo en cuenta la importancia que significa que el país esté en los mercados internacionales, para testear como está Uruguay en materia de riesgo país.
En la reunión con el FMI se hizo referencia al canje de deuda argentino, donde el gobierno electo manifestó su deseo de que el país vecino tenga éxito en esta propuesta, ya que su fracaso podría incidir en el riesgo país regional.
El documento del FMI
El FMI divulgó a comienzos de esta semana un estudio sobre nuestro país,
formalizando la posición del organismo sobre las características que debería
tener el programa económico que la nueva administración lleve adelante y así
facilitar un acuerdo.
En ese documento se reconoce que si bien la recuperación económica y el equilibrio fiscal de Uruguay generan una cierta perspectiva de sostenibilidad de la deuda, advierten que la situación aún presenta "importantes vulnerabilidades".
Dentro de esas debilidades se entiende que las más delicadas son las relacionadas con los "riesgos importantes" provocados por la alta deuda pública, además del alto nivel de dolarización y las flaquezas del sistema financiero.
Según consigna el documento presentado por el organismo de crédito, si bien los riesgos han disminuido, "el servicio de deuda del sector público permanecerá alto por un período significativo de tiempo", estrechando de esa forma los márgenes de maniobra.
Por otra parte, se cree que el gobierno que se instalará el 1º de marzo tendrá un acceso "modesto" al mercado de créditos local e internacional, aunque conserve las metas de superávit fiscal.
En esta revisión del FMI se indica que para lograr eso haría falta "la implementación de reformas fiscales estructurales", al tiempo de enfatizar sobre la importancia de la estabilidad.
El equipo del FMI también manifestó su "esperanza" en que el próximo Ejecutivo y el Parlamento logren "consensos" y se "muevan en forma decisiva" para llevar adelante las "reformas necesarias para asegurar un alto crecimiento sustentable y la estabilidad financiera".
Paralelamente, también se recomendó tomar medidas para que el pago de obligaciones del Banco Hipotecario no se transforme en un "riesgo fiscal clave".
En lo que hace al tipo de cambio, los representantes del FMI restaron importancia a la caída del dólar registrada en la segunda mitad del pasado año. "A pesar de la depreciación del dólar el tipo de cambio real efectivo está 30% más depreciado que en el promedio de 2001 y 11% sobre el promedio de la década de los 90", dice el documento.
Puntos de vista
El vicepresidente electo de la República, Rodolfo Nin Novoa, expresó que el
encuentro se basó en "la necesidad de intercambiar las visiones que tenemos
sobre el país y las posibilidades de inversión y elaboración presupuestal".
Nin agregó que Uruguay presenta una deuda que casi supera el producto anual del país, lo cual sólo es manejable dentro de un marco de crecimiento.
"Lo que tenemos que hacer es disminuir la relación entre la deuda y el producto. Desde ese punto de vista es que tenemos que dar nuestra visión. Tenemos que adecuar las necesidades del país y de la sociedad con nuestros compromisos", sostuvo Nin.
Por su parte, al salir de la reunión el futuro canciller de la República, Reinaldo Gargano, la definió como "muy positiva". Destacó que en el FMI se cree que la economía local seguirá creciendo en los próximos cinco años y que la relación entre la deuda pública y el PBI bajará del 90% que presenta en la actualidad al 60%.
Gargano afirmó que no existieron condicionamientos por parte del organismo internacional para con el nuevo gobierno, aunque estableció que "los condicionamientos ya están dados por las cartas de intención firmadas por el actual gobierno".
Añadió además que "esta nueva administración encontró un país gravemente endeudado en más de 14 mil millones de dólares y una producción que cayó 23% en cuatro años y que además, tiene una situación social extremadamente grave, tal cual lo dijera el BID, cuando nos informó que el 32% de la gente vive por debajo de la línea de pobreza".
A criterio del dirigente socialista, esa situación "la tenemos que manejar con un escarbadientes". Gargano explicó que la realidad económica "nos obliga a pagar dos mil millones de dólares en este año, provocando que tengamos un margen estrecho para manejarnos", a pesar de lo cual "vamos a cumplir con el Plan de Emergencia", aseguró.
Paralelamente, el futuro ministro de Transporte, Víctor Rossi, aseguró que los representantes del FMI tomaron como algo "muy positivo" la implementación del Plan de Emergencia. Rossi indicó que "ellos agradecieron el planteo y el realismo con que el equipo económico realizó su exposición".
Para el dirigente encuentrista, estas reuniones con los organismos internacionales de crédito "son una necesidad porque somos deudores". Víctor Rossi añadió que "tenemos que asumir las obligaciones que tenemos y debemos administrarlas de la mejor manera posible". Recalcó además que "esto nos permite tomar contacto en un tema en el que no teníamos experiencia". El futuro jerarca estableció que "tendremos que manejarnos reconociendo la realidad y ésta impone al país condicionamientos que surgen del alto nivel de endeudamiento. La futura ministra de Asuntos Sociales, la senadora Marina Arismendi, dijo ayer sobre la aplicación del Plan de Emergencia Social (Panes) que: "Ni con el BID ni con el FMI quede ninguna duda que el Plan se cumple. Lo dijimos siempre, eso es así."
Señaló que la izquierda no entiende la economía "como algo alejado de la
vida". Indicó que esta iniciativa contará con el apoyo tanto del BID como del
FMI. *