La falta de gasoil no es un problema nuevo. Sin embargo, la importante
afluencia de turismo en las sierras cordobesas sumada a la proximidad de la
cosecha gruesa (demanda el 50 por ciento de su consumo anual de gasoil) amenazan
con agravar la situación en los próximos días.
En Córdoba, desde hace dos meses las estaciones de servicios, especialmente las
que funcionan en localidades del interior provincial, han denunciado una merma
del 20 por ciento en el volumen de combustible que reciben por parte de las
empresas petroleras comparado con igual período del año anterior. La situación
se agrava si se toma en cuenta que el consumo interno de gasoil aumentó el 7,5
por ciento en 2004 respecto a 2003.
«Las destilerías están entregando menos de lo que necesitan las estaciones para
abastecer a sus clientes, porque seguramente están especulando con un incremento
en los precios», precisó Raúl Castellanos, presidente de la Federación de
Expendedores de Combustibles, entidad que nuclea a las estaciones de servicios
del país.
Los más perjudicados por el desabastecimiento que sufre la provincia son los
productores agropecuarios, quienes han llegado a pagar hasta dos pesos el litro
de gasoil; es decir, 25 por ciento más de su cotización en el mercado (1,48
pesos). Esta situación ha generado una tracción en el precio del diesel
distorsionando el valor del combustible en el mercado, que desde la devaluación
prácticamente se triplicó.
Desde el sector, todos coinciden en señalar que la escasez del combustible no es
por un problema de logística, sino que se debe a una maniobra de las empresas
petroleras cuyo objetivo es conseguir una mejora en los precios. Por esa razón,
a la hora de comercializar su producto dan prioridad a los mercados externos.
«El problema no es tanto la suba del precio del gasoil, lo más preocupante es la
falta de combustible que desde hace dos meses se está agravando y no parece
encontrar una solución. El Gobierno debería garantizar el abastecimiento de
gasoil porque es vital para el desarrollo económico del país», apuntó Raúl
Castellanos.
En este sentido, el dirigente denunció la falta de respuesta positiva obtenida
por parte del decreto de límite a la exportación promulgado por la Secretaría de
Energía de la Nación. La normativa obliga a las refinerías a ofrecer primero la
producción al mercado interno y les exige pedir un permiso antes de exportar los
volúmenes que quedaran como excedentes.
«Hasta el momento, lo dispuesto por el decreto no se está cumpliendo por lo que
el problema de desabastecimiento subsiste y sigue agravándose», puntualizó
Castellanos.
De no cambiar esta situación en los próximos días, la entidad volverá a reunirse
con el organismo nacional para reclamar medidas más drásticas como la
promulgación de una Ley de Abastecimiento, mayor presión impositiva a las
petroleras y sanciones para aquellas que no cumplan.
Suben gasoil y GNC
El problema del gasoil será abordado en la próxima sesión del Congreso
Nacional prevista para el 3 de febrero. El Gobierno quiere subir de 18,5 al 20,2
por ciento la tasa sobre el gasoil (correspondiente al precio libre de
impuestos) y fijar una exención temporaria de aranceles e impuestos sobre la
importación de gasoil.
Con respecto al primer punto, la ley ya tiene media sanción de Diputados y sólo
falta la aprobación del Senado para que aumente la carga impositiva del gasoil y
el Gas Natural Comprimido (GNC). Desde su creación en agosto de 2001, el
impuesto recaudó para el Fisco 239 millones de pesos ese año, 998 millones de
pesos en 2002, 1.393 millones de pesos en 2003 y 1.346 millones de pesos el año
pasado.
En cuanto al segundo punto, aunque todavía falta la definición final, la
exención temporaria de impuestos a la importación del gasoil alcanzaría a los
derechos aduaneros, la tasa específica, el Impuesto sobre los Combustibles
Líquidos y el Gas Natural, y el IVA. Con esa exención impositiva se buscaría
equiparar el valor entre el gasoil importado y el exportado, que actualmente es
de entre 0,17 y 0,22 pesos el litro.