Según informes, ayer en horas de la mañana aumentaron tres puestos de
controles más a los largo de los 600 kilómetros de frontera, totalizando 15
controles de los cuales 10 fijos y 5 móviles, hacia el otro lado de la frontera.
Para tal efecto, las autoridades de ese país también desembolsaron más rubros a
ser utilizado en el referido operativo militar antiaftosa.
Los datos arrimados indican que el gobierno del Brasil liberó casi 600 millones
de guaraníes para las fuerzas militares que participan de ese aparatoso
operativo, a parte de los 200 millones de guaraníes ya existentes.
Los controles no tienen fecha de culminación, ya que el gobierno de ese país
desconfía que existan focos de fiebre aftosa en el Departamento de Canindeyú.
Aunque el servicio oficial paraguayo ofreció garantías para desmentir esa
información.
TANQUES. Para evadir el ingreso de ganado vacuno en pie, el gobierno
del Brasil autorizó –inclusive– la salida de sus tanques de guerra tipo Urutú,
para apoyar a los uniformados quienes, con armas de grueso calibre, se
encuentran apostados en las principales rutas del estado de Mato Grosso do Sul,
región que hace frontera con los departamentos de Amambay y Canindeyú.
Para los estancieros de esta parte del país, la acción del gobierno del Brasil
es “exagerada” puesto que, según afirman, no existe la más mínima posibilidad de
detectarse fiebre aftosa en el Paraguay.
Los controles, según se informó, se realizan las 24 horas en esos puestos de
controles que se encuentran a lo largo y ancho de la línea internacional.
Bruno Jara
Gerardo Duarte - P.J. CABALLERO