La Argentina está comenzando a transitar una novedosa experiencia, la de producir trigos especiales, a fin de satisfacer las particulares exigencias de la industria molinera brasileña. A algunos embarques efectuados en meses recientes, acaba de agregarse el primero desde los puertos locales.
Uno de los sitios de Moreno en Galván fue escenario de la carga de 7.500 toneladas de trigo de calidad diferenciada en el buque "Semiramis", que acaba de zarpar con destino al Brasil.
Desde hace tiempo, Brasil, constante comprador de trigo argentino, venía insistiendo en su demanda de recibir un tipo especial del grano con vistas a complacer los requerimientos de la industria.
Hace sólo nueve meses, la secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca lanzó el Programa Nacional de Calidad de Trigo, a fin de mejorar la competitividad del producto en los mercados internacionales, poniéndose a tono con lo que ya habían realizado otras naciones proveedoras, como Estados Unidos, Canadá, Australia y la Unión Europea. Por otra parte --según lo admitió en su momento Miguel Campos, titular de Agricultura-- debe hacerse frente a competidores en crecimiento, como Rusia y los países del Este europeo, que han ganado plazas antes reservadas al trigo argentino.
Según datos de la Asociación Argentina de Productores de Trigo (Aaprotrigo), Brasil recibió 1.810.000 toneladas de trigo nacional, que representaban el 31% del saldo exportable. En 2002, la cifra fue de 5.450.000 toneladas sobre un total de 8.880.000 destinadas al extranjero, o sea el 61 por ciento.
La resolución 7/03 de Agricultura estableció una red de ensayos definida como "obligatoria" para todos los semilleros. El nuevo programa --dijo Campos-- no significa que toda la oferta triguera de la Argentina vaya a ser diferenciada, sino que se tiende a satisfacer las solicitudes específicas.
Nuestro país necesita afianzarse en determinados mercados y recuperar otros. En su momento, vendía a 55 países; hoy, a sólo 38.
El proceso. Esta semana, con motivo del embarque en el "Semiramis", estuvo en nuestra ciudad el ingeniero agrónomo Pablo Panza (egresado de la Facultad de Balcarce), gerente de Actividades de Campo en el departamento Marketing de la firma Syngenta. Junto con el ingeniero Fabián Quiroga se ocupa del proyecto de Trigo de Calidad instrumentado por la empresa hace cuatro años.
"En los últimos tres años hemos visitado molinos en Brasil y haciendo el marketing del trigo argentino y de la excelente capacidad de producción y alto profesionalismo de los agricultores", indicó en diálogo con "La Nueva Provincia".
Al explicar el proceso, señaló: "Comenzamos en la búsqueda desde las necesidades que tiene el usuario final (en este caso, los molinos); identificamos con precisión cuáles son sus requerimientos de calidad (propiedades de los trigos y las harinas que se obtienen de éstos) y de cantidad (volumen, época del año en que lo necesitarán). Luego, discutimos los precios y analizamos los valores diferenciales que están dispuestos a pagar en base a una mercadería diferenciada".
Seguidamente, se reúnen con los productores para delinear el trabajo a realizar a fin de asegurar la calidad buscada.
Ello implica la selección de variedades y de lotes; aplicar la fertilización requerida y el plan fitosanitario Syngenta.
"Durante el cultivo realizamos tareas de monitoreo de los lotes para asegurar el plan fitosanitario, efectuar análisis nutricionales y sugerir las correcciones necesarias", comentó.
"También ofrecemos soporte técnico a través de reuniones, cursos técnicos y días de campo, con personal altamente capacitado de la empresa y con los mejores especialistas del país", aseguró.
Durante la cosecha, también personal especializado brinda asistencia a los agricultores para asegurar el mantenimiento de la identidad del trigo, su almacenamiento en forma separada y la toma de muestras para los análisis.
Esas muestras son enviadas a la Cámara Arbitral de Cereales de Bahía Blanca para los análisis especiales de calidad de trigo y harina.
Una vez recibidos esos análisis, se seleccionan los lotes que reúnen las condiciones requeridas por el cliente brasileño conforme los diversos parámetros de calidad: proteína, gluten, estabilidad, etc.
Una vez confirmados los lotes de trigo a incluir, se envían los trigos a puerto para el embarque.
Protagonistas. Los participantes en el proceso son:
El usuario final, en este caso los molinos brasileños del estado de Paraná; los productores seleccionados (considerados verdaderos empresarios agropecuarios, según las palabras del ingeniero Panza); los coordinadores de Syngenta y, además, el aporte de exportadores, la logística portuaria y las empresas certificadoras internacionales.
"Así como nosotros hemos viajado en varias oportunidades al Brasil, representantes de los molinos han estado en nuestro país y visitaron los campos donde se produce el trigo solicitado", señaló.
Por su parte, Quiroga dijo que los brasileños valoran particularmente la estabilidad panadera y los parámetros de la calidad que la definen.
"Los compradores del Brasil prácticamente tienen la posibilidad de elegir trigos a la carta, con el gluten y peso hectolítrico que necesitan", sostuvo.
Las necesidades de trigo de calidad especial en la industria brasileña oscila entre 500.000 y 700.000 toneladas anuales. Ese tipo de mercadería sólo pueden proveerlo Estados Unidos y Canadá y, en algunos casos, la Argentina, con variedades cultivadas bajo estrictas normas de producción.
Quiroga dijo que el consumo interno de trigo en Brasil es del orden de los 9.500.000 toneladas; en la Argentina, compra entre 5 y 6,5 millones, según las temporadas. "El negocio es de más de 650 millones de dólares, dependiendo del valor vigente en el mercado internacional", explicó.
Los puertos bahienses serán utilizados en sucesivos embarques de trigo diferenciado con destino al Brasil.

PENSANDO EN EL FUTURO

Mientras observaba la carga de las 7.500 toneladas de trigo procedente de campos de Coronel Suárez, Pigüé, Coronel Dorrego, Chillar y Tres Arroyos, el ingeniero Panza comentó que el objetivo es "generar fuertes vínculos con todos los integrantes de la cadena alimenticia de trigo y, finalmente, concretar acuerdos de abastecimiento de trigos especiales por mayores volúmenes y de largo plazo".
"El resultado de todo este proceso es que se generará un aporte adicional de divisas al pais y a la zona, que hasta hoy no las estuvo recibiendo", advirtió.
En cuanto a la organización de la próxima campaña, dijo que los técnicos de la compañía seguirán brindando su asistencia a los productores que participen de la Propuesta de Valor Syngenta; asimismo, se contará con asesores externos especialistas "para poder generar trigos argentinos de excepcional calidad y rentabilidad final, con el consiguiente beneficio para el agricultor".